¿Cómo y por qué se desarrolla el Virus?
Cuando la ciencia de los ordenadores empezaba a dar sus primeros pasos, el objetivo primordial consistía en procesar información de la manera más rápida en que el hombre era capaz de hacerlo. Los factores como capacidad de conexión, portabilidad o telecomunicación parecían extraídos de novela futurista.
Los sucesivos peldaños por las distintas generaciones de ordenadores, desde los relés y tubos de vacío a los microprocesadores, pasando por transistores y circuitos integrados, fueron asegurando los conceptos de comunicación.
El auge del ordenador personal, la utilización de la línea telefónica para la transmisión de datos codificados a través del modem, las redes de área local (LAN), las redes públicas de ordenadores y las comunicaciones vía satélite, unidas a la estandarización de sistemas operativos, protocolos de comunicación y lenguajes de programación han desembocado en una única tendencia informática: la posibilidad de conexión.
La capacidad de conexión se define como la característica que permite la conexión entre ordenadores, abarcando factores como la compatibilidad del software, los formatos estándar de información, líneas telefónicas y transmisiones por satélite. Estos factores se engloban en la transmisión remota de datos, denominada telecomunicación.
Hoy en día no se concibe un ordenador cuyas principales características no sean la capacidad de conexión del hardware y la portabilidad del software. Todo ello con un único objetivo, el mayor grado de comunicación. Esta característica es un reflejo del mundo laboral, que evoluciona de manera imparable hacia el manejo de la información. Quien tiene la información tiene el poder. La tendencia de facilitar al máximo las "relaciones" entre ordenadores constituye, sin embargo, el mar encalmado en que navegan placenteramente los piratas informáticos. Como se resaltaba en la definición de virus, la principal característica de este tipo de software es la autorreplicación o autocopia. Surge, pues, el pez que se muerde la cola. Se tiende a favorecer la interconexión de ordenadores ya sea por vía física o por vía lógica. Por otro lado, este factor de comunicación y capacidad de conexión es el medio más propicio para la proliferación del software pernicioso. No tiene mucho sentido pensar que evitando la comunicación informática se erradicarían los virus; no es muy razonable matar al mensajero. Por ello, la solución para asegurar buenas comunicaciones sin peligro de contagios consiste en dirigir los esfuerzos hacia la seguridad de los sistemas. Se hace necesario un buen plan informático que asegure la fiabilidad de las comunicaciones.
La comunicación como vía de transmisión del virus refleja algún aspecto más que la conexión física entre ordenadores. El segundo argumento de peso en la proliferación del fenómeno se encuentra en el "arte" de copiar programas originales, en la piratería del software. Es patente la reducción constante en el precio del hardware en el mercado internacional. La alta competencia está obligando a los fabricantes de hardware a modificar a la baja sus precios, permitiéndose únicamente algunas frivolidades económicas en los últimos adelantos tecnológicos. Como consecuencia, las ventas se han disparado y e parque informático, concretamente el segmento de ordenadores personales, aumenta. Este factor está haciendo que el componente mecánico de la informática sea fácilmente asequible para todo tipo de usuarios.
No sucede lo mismo con el componente lógico. La especialización de las aplicaciones exige que el usuario posea una buena colección de programas para sacar rendimiento a su ordenador. Los fabricantes de software se resisten a entrar en una guerra de precios y mantienen unos precios francamente elevados. Por este motivo prolifera una "industria" sumergida dedicada a la copia ilegal de programas. Este es otro foco importante de expansión de los virus. Otra vía de entrada de programas contaminados la constituyen dos tipos especiales de software. En la adaptación del lenguaje informático se han divulgado infinidad de términos sajones. Dos de ellos, pertenecientes a la rama de los acabados en "ware", son freeware y shareware. Estas dos modalidades de software hacen referencia a aquellos programas obtenidos sin pagar dinero. Son de difusión pública y se consiguen en los BBS (Bulletin Board Systems), que se podrían definir como clubs de intercambio de software por vía telefónica.
Los programas freeware son gratuitos, mientras que los programas shareware se obtienen pagando una módica cantidad en concepto de derechos de autor o bien a cambio de la documentación de dicho programa. El uso común de este tipo de software lo ha llevado a convertirse en una fuente importante de difusión de virus. En la actualidad, los administradores de los BBS se esfuerzan en mantener sus clubs de intercambio sin contagio alguno.
Al explicar el motivo de este delito informático, surgen los mismos problemas que al buscar su origen. Saldría del contexto de esta guía establecer un perfil psicológico del creador de un virus, pero el sentido común lleva a pensar que el móvil puede ser de tipo económico, para sacar provecho de un posible antídoto, o bien para obtener una falsa notoriedad en el acto de haber iniciado una plaga informática. Queda patente que el creador de un programa de estas características no se detiene a evaluar el perjuicio que su programa pueda acarrear.