
En la declaración se detallan los elementos y partes fundamentales del BIC como el poblado iberorromano y tardoantiguo, el sistema defensivo, el conjunto doméstico y artesanal ibérico y romano y la iglesia cristiana de los períodos bizantino y visigodo. Asimismo, se regula el régimen de protección, los usos permitidos de la zona protegida, la preservación de sus valores esenciales y la necesidad de un Plan Director para la Zona Arqueológica.
Precisamente, el Ayuntamiento de Elda, la Diputación Provincial de Alicante y el Marq, a través de un convenio de colaboración, se encuentran redactando el citado Plan Director, que tienen previsto concluir este mismo año. Todo ello con el fin de crear una herramienta técnica y administrativa que permita encauzar los trabajos para su valorización, musealización y futura apertura al público de manera permanente, tras los trabajos de restauración que se llevan a cabo, de manera discontinua, desde el año 2002.


