El CD Sierra Salinas Villena se proclamó campeón en la tarde de ayer del III Torneo Kromex de Fútbol Sala Ciudad de Segovia, después de tres días en los que el pabellón Pedro Delgado fue el escaparate de la mejor calidad nacional en categoría cadete.
Llegaban a la final del torneo la Unión Deportiva Las Rozas Boadilla tras vencer en semifinales a Palma Futsal por 8-1 y el CDSierra Salinas que derrotó al Moprisa Toledo por seis goles a uno. A priori, los madrileños partían como favoritos tras un gran torneo en el que despacharon con sendas goleadas al Dlink Zaragoza y al Rivera Navarra y todo apuntaba a las altas posibilidades de revalidar título, aunque el campeonato hecho por Villena bien valía el puesto en la final, tras vencer cómodamente a Burela y al CD Salamanca.
Pero como ocurre en el deporte, hasta que no se juega de nada sirve hacer cábalas ni números. Empezaba la final el Sierra Salinas con los nervios del que se topa ante un equipo que se sabe campeón. Los primeros compases del juego seguían la batuta de Las Rozas Boadilla, que empezó a dejar claros sus antecedentes en el Torneo, del que se proclamó campeón en la pasada edición.
De esta forma no tardó en llegar el primer tanto madrileño. En el minuto 7 Alberto anotaba para Las Rozas confirmando el buen inicio de los hasta entonces vigentes campeones. El Sierra Salinas no tardó en ponerse a tono y, tras una relajación colectiva del cuadro madrileño, Álvaro aprovechó para marcar en el mismo minuto.
El empate dejaba claro que ninguno de los dos contendientes iba a ceder en sus pretensiones. Los de Villena siguieron empujando y Jota tuvo que salvar bajo palos una ocasión cantada. El intercambio de golpes mostraba a un UD Las Rozas Boadilla que gozaba de llegadas con peligro, mientras el Sierra Salinas se aturullaba en el momento de definir. Fue el propio Jota, a cinco minutos del final del primer tiempo, el que mandó al fondo de la portería el que sería el 2-1 con el que se llegó al descanso.
El segundo tiempo provocó una regresión en el tiempo para los de Villena. Gabi bajo palos tuvo que emplearse a fondo y dejar algunas estiradas notables pero nada pudo hacer ante el 1-3, obra de Manu, que complicaba aún más las opciones del Sierra Salinas.
Y, como pasara en la primera parte, espabilaron. Morfeo jugueteó esta vez con los madrileños, que se relajaron en exceso con un marcador aparentemente favorable.
Los locales comenzaban a crear peligro coincidiendo con las fases del periodo en las que apostaron por un fútbol más vertical. Así llegó el tanto inapelable, de nuevo de Alberto, que acortaba distancias en el 21 subiendo el 2-3 al electrónico segoviano. Sin quitarse el mono de trabajo y con un juego limpio digno de destacar, continuaron con momentos de lucidez ofensiva, provocando los nervios a Las Rozas Boadilla.
Sergio anotaba en el minuto 22 el empate y abría una nueva vía de agua en el juego madrileño, gracias a la cual Jota se llevó la amarilla tras llegar a un lance con más revoluciones de las recomendables.
Contagiados de una fórmula que funcionaba, los de Villena creían aún más fuerte tras el gol de Benjamin en el 26, poniéndose los visitantes por primera vez por delante en el marcador, con las buenas vibraciones que eso produce.
La UDLas Rozas Boadilla comenzó a tirar de portero jugador sin ver espacios por los que hacer daño, a pesar de que Sierra Salinas cometió algún fallo que no llegó a tragedia.
Poco después sería Andrés el encargado de anotar el quinto, poniendo el 5-3 final en el marcador y proclamando así al Sierra Salinas de Villena como campeón del torneo, arrebatándole el título a los madrileños.
Vendrán años de disfrutar con estos jugadores que ahora son cadetes. Esperemos, por el bien del espectáculo y de su tradición, que siga siendo en Segovia.
Durante el partido, los jugadores del Sierra Salinas vistieron con los dorsales del primer equipo, a modo de homenaje a los mayores.
Noticia de www.elnortedecastilla.es


