El Partido Popular ha utilizado toda su imaginación electoral con la celebración de un Pleno en el cual no ha participado ni uno solo de los miembros del equipo popular, limitándose a votar. No querían polémicas en temas tan importantes como la falta de diligencia, transparencia y participación con la que han gestionado la orden de derribo de más de cien viviendas en La Jaud, empeorando la ya grave situación que soportan los afectados y afectadas amenazados por dicho derribo .
Tampoco querían polemizar sobre el Plan de Ruido municipal, hecho también sin contar con nadie, y que han terminado revisando por orden de Consellería, eso sí, rechazando las alegaciones que hicimos Izquierda Unida en las que pedíamos la revisión de dicho plan. A la Alcaldesa le preocupa más combatir a la oposición que hacer un plan sobre ruidos bueno que mejore la calidad de vida de todos los eldenses
Por supuesto tampoco han querido debatir sobre el Plan General de Ordenación Urbana que nos están preparando a escondidas y que definirá el futuro desarrollo de esta ciudad. No han dicho ni media sobre nuestras fundadas sospechas de que el urbanismo en Elda lo van a seguir dirigiendo los promotores, ante la falta de transparencia y de participación ciudadana que está teniendo el PP en la elaboración del PGOU. Adela Pedrosa ha tenido tiempo para hacerlo con tranquilidad, contando con todos y todas, pero ha decidido hacerlo corriendo y con el desconocimiento general. Ante esto ni una palabra en defensa de su gestión.
Instantes después de finalizar este Pleno, ha salido el Partido Popular a los medios de comunicación con una descarga de mentiras, sobre Izquierda Unida y nuestra actuación urbanística, que no se atreve a decir en un pleno, porque ya se lo hemos rebatido con argumentos corroborados por los hechos. Pero el Concejal de Urbanismo ha tenido que salir, de forma cobarde y rastrera por orden de la Alcaldesa, a culminar la brillante idea de dar la última puñalada a Izquierda Unida sin tener ruido en el pleno. Lo que pasa es que la puñalada ha sido por la espalda y eso es de cobardes.
Esta estrategia cobarde obedece al miedo a perder el sillón en las próximas elecciones municipales y, por tanto, para la Alcaldesa Adela Pedrosa el fin justifica los medios.


