La agrupación de Izquierda Unida propone que el nuevo alcalde se reduzca el suelo un 50 por ciento pasando de 53.200 euros que decidió el Partido Socialista, a 2.129 euros mensuales que plantea Izquierda Unida, y el de los concejales un 25 por ciento, ascendiendo a 2.129 euros mensuales. También plantean reducir las asignaciones por asistencia a Junta de Portavoces y Junta de Gobierno, pero aumentaría la asignación por asistencia a comisiones y mantendrían la retribución por asistencia a plenos en 215 euros.
El equipo de gobierno lleva al pleno que se celebrará el martes 13 de junio la aprobación de salarios y liberaciones de los concejales, la designación de personal eventual y la composición de los órganos del Ayuntamiento. Sin embargo, contrariamente a lo que cabía esperar, para Izquierda Unida la propuesta no guarda relación con la idea de «ahorro tan vendido por PSOE y Compromís», pues además siguen manteniendo «la privación de derechos a todos los grupos municipales del Ayuntamiento».
Al respecto, el concejal de IU, Javier Rivera, ha señalado que con la propuesta del nuevo equipo de gobierno sigue por tanto la dinámica de la anterior legislatura del Partido Popular, cuando «se eliminaron todos los derechos de los grupos municipales de la oposición».
En definitiva, con la propuesta del Partido Socialista y Compromís los salarios de los concejales oscilarían entre 2.400 y 2.600 euros mensuales y los de la oposición quedarían en 1.200 euros brutos. Mientras que dejan al alcalde con un salario de 53.200 euros anuales, superando lo que van a cobrar el nuevo alcalde de Valencia o las nuevas alcaldesas de Madrid y Barcelona.
El equipo de gobierno reduciría a seis el personal de confianza, cuyos salarios oscilarán entre los 1.600 y 2.400 euros, pero la sorpresa es que se ha designado a todos ellos para su propio equipo, «dejando a la oposición sin la posibilidad de tener un secretario».
Izquierda Unida se manifiesta en contra de esta decisión pues su grupo ha defendido en reiteradas ocasiones que se rebajase un 25% el sueldo de los concejales, adecuar el número del personal de confianza y que todos los grupos municipales tuvieran voz y voto en todos los órganos municipales. Estas propuestas fueron, en su momento, bien recibidas por el Partido Socialista, que incluso llegó a aprobarlas en el pleno.


