Llegamos al momento más importante en la historia de las fiestas patronales de Cañada. En 1891 se establece el patronato de la Virgen del Carmen sobre el pueblo de Cañada y sus habitantes.
Este acontecimiento se debió sin duda al Carmelita Descalzo, el Padre Salvador de la Madre de Dios, quien había llegado unos años antes a Cañada como cura párroco de su iglesia, y quien hizo posible la construcción de la ermita de Nuestra Señora del Carmen que señorea el pueblo de Cañada.
Santa Missa en honor a la Mare de Déu del Carme, la «mascletà» y la Solemne Procesión.


