Elda, 29 de octubre de 2014
Señales en mal estado y pasos de peatones apenas visibles hacen de Elda una ciudad insegura para ciclistas y peatones. La adecuada y sostenible regulación del tráfico de una ciudad saturada de tráfico como Elda debería ser una prioridad y no el destinar casi millón y medio de euros para cambiar la Plaza Castelar
En poco tiempo el número de atropellos de peatones en Elda ha pasado de lo que sería considerado como normal. Y la pregunta que surge es si esto es casualidad o es, en parte, consecuencia del mal estado de las señalizaciones de tráfico.
El penúltimo accidente ocurrido en la salida de Elda, en la avenida del Mediterráneo, ha sucedido en uno de los puntos más fatídicos de la población donde ya se han llegado a producir accidentes mortales. A este hay que añadirle otros casos de puntos graves en la ciudad donde los equipos de atestados levantan reiteradamente partes de accidentes sin que se tomen las medidas necesarias por parte del PP, que gobierna el Ayuntamiento de Elda, para solucionar estos problemas.
Sólo hay que darse un paseo por la mayoría de calles de Elda y ver el estado de las señalizaciones de los pasos de peatones, la falta de limitaciones de velocidad en el casco urbano y en general la falta de una planificación que desarrolle una movilidad urbana sostenible en una ciudad saturada de tráfico. Una planificación que sentara los principios de preferencia para pacificar el tráfico en la ciudad: primero los peatones, luego las bicicletas, el transporte público y al final los vehículos contaminantes. Entre otras cosas, resulta penoso que no exista ninguna mínima propuesta de establecer un carril bici como lo tienen desde hace años otras ciudades de parecidas características que Elda.
La adecuada y sostenible regulación del tráfico de la ciudad sí que es una prioridad de cualquier gobierno municipal y no el destinar casi millón y medio de euros para cambiar la Plaza Castelar. Un Plan urbano de sostenibilidad sí que tendría que tener suficientes recursos económicos y humanos, porque de ella dependen la seguridad del tráfico peatonal y del tráfico rodado y el fomento de las relaciones personales y de convivencia.
Compromís Elda


