Con los restos que se depositan en el contenedor marrón se puede hacer compost, biorresiduo que puede aprovecharse como fertilizante e incluso como generador de energía.
Es importante meter bolsas en los contenedores, para mantener con mayor facilidad la higiene del lugar. Si el espacio no te permite añadir un cubo más, siempre puedes colocar bolsas independientes en el mismo. Además, para poder facilitar la diferenciación hasta que todos y todas nos acostumbremos, pueden colocarse etiquetas con nombres, colores e incluso dibujos.
Lo que debe depositarse en este contenedor es: restos de alimentos como pieles de frutas, espinas de pescado, plantas, cascaras de huevo o posos; o servilletas y papel de cocina usados.


