Trabajadoras de la «zona azul», ante la alarma Nacional, comienzan el control de vehículos estacionados al no llegar a un acuerdo. La supresión según dijo el Alcalde, costaría 7.375 euros semanales, argumentando que «destinarán a otras cuestiones».
Por su parte, el PP, dice que se puede asumir este servicio a través del Fondo de Contingencia municipal.
Esta mañana vecinos apoyaban a las trabajadoras, diciendo que es lamentable y penoso que les obliguen a estar en la calle ante esta situación de alarma cuando la mayoría no salen ni a la puerta.


