Han estado presente el canónigo custodio, el síndico (el concejal Manuel Villar), el caballero custodio (Salvador Laci) y el secretario del ayuntamiento (Gonzalo Canet).
Sólo trece personas participaron en la misa del día de la Santa Faz en el monasterio donde se guarda desde hace más de cinco siglos uno de los pliegues con los que, según la tradición Cristiana, la Verónica secó el rostro de Cristo en su camino al monte Calvario.
A causa de la pandemia del Covid-19, se suspendió la tradicional peregrinación con decenas de miles de romeros desde la concatedral de San Nicolás de Bari hasta el monasterio de Santa Faz, de unos 8 kilómetros.
La reliquia que se custodia en el viejo caserón desde 1489 (hace 531 años) fue extraída de manera extraordinaria para hacer la tradicional bendición en el complejo del monasterio respetando al máximo las medidas de seguridad sanitaria y distanciamiento contempladas en el estado de alarma.


