Si bien los nombres oficiales y extraoficiales son muy conocidos, no menos conocido es también el mote o remoquete con el que se conoce y reconoce a los Marruecos: los Arrastraos. Como bien dice la letra de nuestro Pasodoble Los Marruecos, del Compositor Valenciano Rafael Martínez Coll
Nos llaman los Arrastraos, con un mote que no duele, ya que es título valiente, y no se Arrastra quien quiere, si no es buen Moro y Villenense, pues la Fiesta sabe entera, que el Arrastrao va siempre al frente. El origen y la explicación a ese remoquete, hay que buscarlo en las antiguas evoluciones que hacían los Arrastraos con sus sábanas blancas, en las pretéritas Retretas del día 6 y 7. Esa forma de hacer las Retretas con las sábanas, se fue extinguiendo a principios de los 50 del Siglo XX, desapareciendo a finales de esa misma década. Se ponían todos los Arrastraos en columna y extendían sus respectivas sábanas en el suelo, en la parte de atrás. De esa forma cada uno de ellos tenía extendida en la parte delantera, la sábana del Señor situado delante, y detrás la sábana propia. El que iba el primero se ponía en cuclillas y era imitado por el resto de sus compañeros. Cada socio cogía con las manos las dos puntas de la sábana que tenía detrás (la propia) y las dos de las de delante (propiedad del compañero de delante). A la voz del primero se levantaban y se ponían a correr subiendo y bajando los brazos. Era una mezcla del famoso anuncio de la ONCE, con la atracción de Feria denominada El Gusano. El fundador y primer Presidente fue el Señor Antonio Guillén, de profesión Maestro Carpintero-Tonelero. La casa donde se fundó la Comparsa en 1866, estaba en la Calle Blasco actual casa Número 10. En la misma y el día 15 de Agosto de 1994, el socio Jerónimo Lázaro García Cano Magrillas, descubrió una placa alusiva a dicha efemérides, placa que desde entonces preside dicha calle.
José Vicente Arnedo Lázaro


