
La impugnación del despido colectivo ha mutado completamente su aspecto de
la mano de las reformas laborales de 2012 y 2013 alejándose de sus
precedentes normativos. Con la perspectiva que da el tiempo, y tras año y
medio de la puesta en funcionamiento del nuevo modelo instaurado, el
profesor de la Universidad de Alicante aborda el análisis de los
principales problemas teóricos y prácticos que se concitan en torno a las
cuatro vías de control de legalidad del despido colectivo sustanciadas
todas ellas ante la jurisdicción social: la impugnación por los
representantes de los trabajadores, la demanda del empresario tendente a
obtener la confirmación judicial de su propia decisión extensiva, el
proceso de oficio y la acción individual de los trabajadores afectados por
el despido colectivo. En su elaboración se ha tenido en cuenta la práctica
totalidad de las resoluciones judiciales que se han dictado sobre la
materia.


