Los farmacéuticos se plantan ante los impagos del Consell y a partir del lunes harán un cierre indefinido hasta que la Generalitat les pague el importe total de la deuda. Así se acordó anoche en una asamblea celebrada en el Colegio de Farmacéuticos de Alicante en el que 450 asistentes votaron a favor del cierre y sólo 5 en contra. Los boticarios pactaron además que durante el tiempo que dure el cierre patronal «se cerrarán al público por turnos rotatorios dos de cada tres farmacias». Sin embargo, será la Conselleria de Sanidad quien tenga la última palabra en cuanto a los servicios mínimos. Los cierres se mantendrán hasta que la Generalitat les pague «o hasta que una nueva asamblea decida cancelar o suspender la medida». agencia efe


