
El proyecto de remodelación de la Glorieta situada en la ermita de la Divina Aurora de Beneixama, donde incluye la supresión de la Cruz de los Caídos, está generado una fuerte confrontación política y social. La reforma, de la que habló en su día la Alcaldesa, Amparo Barceló, hace desaparecer el símbolo. Ayer por la tarde, los vecinos se dieron cita hasta el lugar para comprobar de primera mano su derrumbe. Opiniones hay diversas, ofrecemos en una primera instancia la de la portavoz del PP, anunciando la ilegalidad y que el proyecto «no está aprobado por pleno». En su día, una plataforma recogió mas de 900 firmas contra el proyecto del ejecutivo local.
Fotografía: Leandro Albero.


