El espacio CAMON de Alicante ha conectado hoy lunes 21 de febrero la costa española con la Antártida. Las nuevas tecnologías han hecho posible en este caso conocer la actividad que realiza el Ejército de Tierra español, más concretamente del grupo de trabajo que se encuentra en la base Gabriel de Castilla. Esta base antártica es una de las dos bases que tiene España en la región; está situada en la Isla Decepción, en el archipiélago de las Islas Shetland del Sur.
Una videoconferencia, retransmitida en streaming y con la participación activa de los usuarios de Internet a través de twitter, ha permitido conocer el trabajo científico que desarrollan las 12 personas que conviven en el continente helado, en un acto promovido por la Academia Galileo de Alicante con el apoyo de Caja Mediterráneo, y que ha contado con la presencia de las ediles Laura Chorro y Asunción Sánchez Zaplana, el diputado de Medio Ambiente, Alejandro de la Vega, así como el comandante Jesús Pérez Leal, el teniente coronel Marcos Yago Navarro, y un nutrido número de personas entre estudiantes y público que ha querido sumarse a esta conexión.
Pilar Aranda, colaboradora del ministerio de Educación Mexicano, ha reconocido asimismo el respaldo de CAMON a este tipo de proyectos, que consiguen el intercambio de experiencias y la construcción de conocimientos a través de las nuevas tecnologías.
Hay que recordar que España es protagonista principal, desde finales de los años 50 del pasado siglo, de los distintos tratados internacionales que refrendan el estudio y preservación de la Antártida; desde la actual base Gabriel de Castilla, el comandante José Manuel Lupiani encabeza una unidad que tiene como misión proporcionar a los científicos las capacidades para poner en práctica sus proyectos de investigación. Desde el polo norte el militar español, al mando de 10 hombres y 2 mujeres, desgranó los diferentes estudios que han desempeñado expediciones científicas españolas, portuguesas o chilenas, y expuso además que esta base es un ejemplo al mundo entero de atención ambiental, convivencia, paciencia, humildad y buen trato, destacando el factor humano de esta misión, y entre otras curiosidades comentaba cómo han de extraer agua de un cráter a 800 metros de profundidad para abastecerse. El encuentro incluyó el intercambio de experiencias sobre el modo de vida y trabajo de los componentes de la base, y tuvo a su vez como homenaje a los militares destacados en la Antártida la actuación de un grupo musical.


