CAM ha construido una escuela que atiende a 170 niños
El líder Kikanae Ole Pere destaca que CAM es la única institución española que desarrolla proyectos educativos en el Maasai Mara
Caja Mediterráneo ha hecho posible la construcción, en pleno corazón de la reserva natural Serengueti, de una escuela de primaria destinada a la formación gratuita de 170 niños. Es la primera escuela de construcción permanente en el Maasai Mara. El líder Kikanae Ole Pere destaca que CAM es la única institución española que desarrolla proyectos educativos en esta zona de Kenia. Ahora se trabaja en la ampliación de esta escuela, cuya construcción forma parte de un proyecto global de ayuda al pueblo Maasai que desarrolla la Asociación sin ánimo de lucro ADCAM (Asociación de Desarrollo, Comercio Alternativo y Microcrédito) con la colaboración de Caja Mediterráneo.
Esta mañana el presidente territorial de Caja Mediterráneo, Ángel Martínez, y el director territorial de la Caja, Ildefonso Riquelme, han recibido en Murcia a la presidenta de ADCAM, Rosa Escandell, y al jefe maasai Kikanae Ole Pere para conocer los últimos avances de este proyecto solidario.
Ángel Martínez señala que con la escuela, que se inauguró el pasado mes de diciembre, los niños maasai tienen acceso a la educación, algo que hasta ahora era muy complicado ya que los pequeños de la zona que iban a la escuela tenían que caminar más de cinco horas a través de espacios con animales salvajes. En estos momentos en la escuela se imparte hasta 3º de Primaria y ahora se trabaja en su ampliación para dotarla de más aulas que permitan ampliar la escolarización hasta 4º grado, así como de una cocina y comedor.
Kikanae Ole Pere ha asegurado que la existencia de esta escuela es el sueño que yo tenía desde niño, hecho realidad. Recuerda que cuando él era joven caminábamos 25 kilómetros todos los días para ir a la escuela, y lo hacíamos entre leones y otros animales salvajes. Este jefe maasai ha destacado que Caja Mediterráneo es la única institución española que desarrolla proyectos educativos en el Maasair Mara.
La puesta en marcha de la escuela forma parte de un proyecto más global que desarrolla ADCAM y que engloba también la mejora de la atención sanitaria, así como el apoyo a las mujeres maasai para, a través de microcréditos, impulsar la producción de artesanía y ganadería en la zona. El aspecto más importante de este proyecto es que atiende las demandas y necesidades expresadas y gestionadas a través de los propios líderes de la comunidad maasai.
Caja Mediterráneo tiene un firme compromiso por el desarrollo social de los pueblos más allá de nuestras fronteras. Impulsar estas acciones desde el respeto a la cultura, a los Derechos Humanos y contando con su opinión hace posible sentir como propias situaciones aparentemente lejanas.
Un pueblo orgulloso de su cultura
Los maasai son un pueblo de pastores, guerreros, antaño nómadas que van siendo cercados por la superpoblación, aferrándose aún felices y orgullos a su natural forma de vida, pastoreando su ganado entre animales salvajes en un entorno de gran respeto mutuo. Para un maasai, un hombre que caza animales salvajes es un bush-man, un hombre del arbusto, alguien bajuno que no es capaz de alimentar a su familia con su propio ganado. Este pensamiento, junto al rechazo de las armas de fuego, hace de ellos los grandes conservacionistas del África Oriental.
La comunidad maasai se rige por tener muy interiorizados valores como el orgullo, respeto, valentía, honestidad, valentía y autoestima. Según la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas aprobada en la Asamblea de Naciones Unidas de 2007, los maasai son una de las 31 tribus más amenazadas del planeta.


