A las 9.30 de la mañana alrededor de 50 personas se han concentrado en la plaza de Baix para apoyar a los vecinos de las casas-cueva de la ladera norte del castillo, que más tarde han sido desalojados de sus viviendas. Tras consensuar que sería una concentración pacífica han subido caminando hasta la plaza de San Hermenegildo, donde han permanecido hasta que ha llegado la policía local, alrededor de las 12.00, para precintar las viviendas. Mientras la policía procedía al desalojo de los vecinos, los convocados han mostrado pancartas con varias consignas en contra de esta acción, y han repetido en numerosas ocasiones mensajes aludiendo a la «ilegalidad» de este desalojo.


