Tras el terrible desastre ocurrido en Haití, se ha puesto en marcha una campaña de solicitud de ayuda y solidaridad en toda la Diócesis de Orihuela-Alicante a través de Cáritas Diocesana, en coordinación a su vez con Cáritas Española y Cáritas Internacionalis.
Por petición expresa del Obispo Diocesano, Monseñor Rafael Palmero, se ha puesto en alerta a toda la red de Cáritas Parroquiales de Orihuela-Alicante para que se pongan de inmediato manos a la obra con el fin de ofrecer y recabar aportaciones y ayuda. Tanto es así que ha abierto esta campaña el mismo Obispado destinando ya 100.000 euros que encabezan las donaciones de la Diócesis para esta causa.
Pero sigue organizándose la ayuda para esta catástrofe en la medida de las posibilidades institucionales y personales. En concreto se puede llamar a los teléfonos de las parroquias, recabando información y para ingresar dinero solidario en las cuentas corrientes habilitadas por las parroquias. La cuenta de Caritas Diocesana es CAM 2090-0132-75-0040283637 con la indicación precisa de Emergencia-Haití.
Desde el Obispado estamos seguros que el corazón compasivo de todos los alicantinos va a ser muy generoso con este país que es de los más pobres de la tierra y que está siendo crucificado por la fatalidad y la injusticia internacional.
Este es el peor desastre que ha vivido Haití. Muchas personas han muerto en Puerto Príncipe. Sus cuerpos yacen por todas partes sobre las calles de la capital. Mucha gente sigue aún debajo de los escombros. Los hospitales están desbordados con los fallecidos y los heridos. El riesgo de epidemia es máximo. Con esta información ha descrito Joseph Jonides Villarson, el jefe de emergencias de Caritas Haití, la situación que vive el país tras el devastador terremoto de anteayer.
Caritas Haití ha procedido a la distribución de 60 tiendas de campaña y de productos de primera necesidad en varios hospitales y clínicas de la capital. Además, dispone de varios almacenes de ayuda humanitaria y de un importante equipo de voluntarios que se están encargando de auxiliar a los damnificados. En una segunda fase se contempla la reconstrucción de infraestructuras.


