La eldense Pascuala Pinteño Moltó continúa en huelga de hambre, desde hace ya una semana, en las puertas de la seguridad social, para pedir que le den una solución a su problema. Su marido, inválido tras varios problemas sufridos durante diversas operaciones, debería estar recibiendo su paga de invalidez desde el pasado 7 de abril, pero la seguridad social no se la pasa, a pesar de estar aprobada, porque este mantiene una deuda con el organismo público de 22.000 , derivados del cierre de una empresa de construcción que, como tantas otras, tuvo que cerrar sus puertas azotada por la crisis. La familia no se niega a pagar esa deuda, pero como no tiene el importe en efectivo, piden que se lo descuenten de su paga, cosa que les ha sido denegada en varias ocasiones, argumentando además que hasta que no sea liquidada la deuda no empezará a recibir la paga, sin tener derecho a cobrar lo atrasado, a pesar de estar aprobada ya casi un año.


