Casi veinticinco asociaciones de personas con discapacidad física de la Provincia de Alicante se han reunido hoy sábado en la Universidad de Alicante, para abordar una de las principales temáticas que más preocupa al colectivo de la discapacidad física, la accesibilidad universal.
COCEMFE Alicante ha realizado hoy su I Consejo Provincial para atender las continuas quejas y demandas de sus asociaciones federadas sobre la inaccesibilidad de sus ciudades.
Dicho Consejo ha sido conducido por ADEPA (Agencia Valenciana para la Defensa y Promoción de la Accesibilidad), quien ha realizado un análisis de las últimas novedades legislativas que inciden directamente sobre la accesibilidad en los edificios de viviendas, exponiendo las ayudas y subvenciones existentes para la eliminación de barreras. El 80% de las consultas que recibe ADEPA anualmente son realizadas por las comunidades de vecinos para la adaptación de las zonas comunes de sus bloques de viviendas, tema que resulta conflictivo entre las mismas, ya que muchos de los vecinos se niegan a hacer frente al coste que supone.
Fernando Yarza, Arquitecto Técnico especialista en accesibilidad, ha tratado la normativa sobre edificación de pública concurrencia, haciendo especial hincapié en que todos los edificios públicos que se construyan o reformen desde el año 2004, por Ley, deben ser accesibles. Este idealismo ha provocado un revuelo en la sala ya que casi ningún edificio cumple con dicha normativa y las autoridades competentes no hacen demasiado por exigir su cumplimiento.
Para concluir Susi Fenoll, responsable de la Oficina de Información y Orientación al Discapacitado del Ayuntamiento de Elche, ha expuesto los motivos por los que su ciudad fue galardonada con el Premio Reina Sofía de Accesibilidad, resaltando que para lograr dicho reconocimiento fue fundamental la comunicación directa entre organismos públicos y el movimiento asociativo.
La mayoría de los asistentes coincidían en que España está saturada de legislación que no se cumple, parece que la normativa en materia de accesibilidad solo se pone en marcha por la presión social y por ello siempre tenemos que estar en guardia. Somos nosotros los propios afectados los que tenemos que ser vigilantes de su cumplimiento, aseguraba un asistente al Consejo.


