El presidente de la Diputación de Alicante, José Joaquín Ripoll, ha pedido en el marco de la Fundación Democracia y Gobierno Local, en Barcelona, que se abra un nuevo proceso de descentralización para reforzar el papel de las diputaciones e instituciones homólogas europeas.
Ripoll ha planteado la necesidad de que se siga avanzando en la descentralización en el seno de la UE y en el de sus Estados miembros de tal manera que las administraciones locales, que atraviesan una dificilísima situación económica, puedan seguir atendiendo las necesidades de los ciudadanos, siendo como son la primera ventana a la que éstos se dirigen.
Las Diputaciones pueden servir, como de hecho ya lo están haciendo, para plantear, impulsar, coordinar y apoyar proyectos que permitan a los municipios desarrollarse y contar con los recursos necesarios para prestar los servicios que los ciudadanos necesitan. Como órganos intermunicipales, las Diputaciones queremos y podemos hacer más en estos momentos de crisis, ha señalado el presidente de la Corporación Provincial alicantina.
José Joaquín Ripoll ha argumentado, ante los máximos representantes de las Diputaciones, Consejos y Cabildos de España que forman parte de la Fundación Democracia y Gobierno Local, la necesidad de avanzar para conseguir que los gobiernos provinciales se conviertan en el instrumento de esa nueva fase en el camino de la descentralización.
Los Estados han vivido un intenso proceso de descentralización, han cedido algunas de las competencias que durante siglos les caracterizaron como tales, como la moneda o la política exterior, en aras de una mayor cohesión en Europa y, en sentido contrario, también han traspasado numerosas competencias a las comunidades autónomas o a los organismos regionales equivalentes, ha explicado el presidente Ripoll.
Sin embargo, queda todavía por acometer una nueva etapa que haga más ágil y efectivo el sistema, y en esa nueva fase las diputaciones, como organismos que se encuentran entre las regiones y los municipios, tienen que jugar un papel fundamental, porque la transferencia de competencias y servicios a las comunidades no ha permitido en todos los casos que éstos se presten en las condiciones que los ciudadanos reclaman por parte de los ayuntamientos, ha señalado.
Hay muchos servicios que son competencia de las comunidades autónomas que las diputaciones podrían prestar de forma más eficiente, dada su mayor cercanía a los municipios, y también los ayuntamientos, sobre todo los de menor tamaño, pueden ceder obligaciones a las diputaciones en aras a lograr el mismo objetivo, ha manifestado Ripoll.
Como ejemplo, el Presidente expuso brevemente que SUMA es un organismo dependiente de la Diputación de Alicante que comenzó recaudando algunos impuestos municipales, pero ahora también funciona como un banco de los Ayuntamientos que les financia proyectos, les adelanta dinero y facilita el servicio al ciudadano.


