El presente taller, aborda dos temas diferentes, pero que en cierta medida, tiene una estrecha relación entre ambos.
Por un lado, está comprobado que la realización de ejercicio físico es fundamental en el mantenimiento de la salud. Constituye un arma fundamental tanto para prevenir como para tratar diferentes enfermedades, especialmente las circulatorias y del corazón.
También con la edad se pierde agilidad y los reflejos se vuelven más lentos. Ello, unido a otros factores (pérdidas sensoriales, automedicación, barreras arquitectónicas, etc.), conduce a que cuando se es mayor, exista una mayor posibilidad de sufrir alguna caída, la cual puede traer complicaciones importantes para la persona.


