Para ganar una batalla hay que distraer al enemigo. Este razonamiento es la base de la campaña iniciada, por el partido de Zapatero, de cara a las proximas elecciones. Lanza cortinas de humo para distraer la atención del ciudadano.
Pero olvida, que al propio tiempo, extrae una cantidad importante, del bolsillo, del contribuyente para transferirlo a quien esta parado, y esto dá como resultado crear más paro. Porque está castigando al que trabaja y premiando al que no lo hace. Lo correcto sería propiciar las medidas, necesarias, para la creación de un tejido industrial que genere los puestos de trabajo, que el mercado demanda, Medidas que hasta la fecha no se han tomado.
Planteamientos encontrados que, al afectar a lo económico, no consiguen hacer olvidar la situación real en la que nos encontramos en la que el paro aumenta a pasos agigantados, como tambien la industria sumergida. Situación en la que el apoyo al industrial es nulo, tanto estatal, como bancario. La pequeña y mediana empresa está, en una situación caotica.
Y en lugar de tomar medidas importantes: Se lanzan dardos con la Memoria Historica y enjuiciamiento del juez Garzón, tomando parte activa en el debate, como parte interesada, aunque indicando que es a nivel personal y no los gobernantes quienes intervienen, como si existiesen dos personalidades distintas,
Se manipulan los planteamientos, para castigar a la oposición, intentando colocarla, intencionadamente, en el lado más oscuro de lo acontecido, donde precisamente no tiene arte ni parte.
Se vulnera la realidad y no se responde a las preguntas de los Diputados, en plan aclaratorio, sino al contrario,atacando, para evitar dar explicaciones.
Se ataca a las instituciones, a todos los niveles, con la mayor impunidad.
Se hacen todo tipo de promesas con fines electoralistas. Se vulnera, una y mil veces la Constitución, por parte de ciertos socios del Gobierno en Comunidades Autonomicas, hasta el punto de castigarse el escribir en el idioma naciónal. Y el Sr. Zapatero con su, caracteristica, verborrea sigue sin hacer nada y sin tomar medida alguna que pueda conducirnos a la salida de este tunel en el que estamos inmersos.
Nuestra nación, España, está a las puertas de verse convertida en un mero juguete, en el que ni las instituciones tienen validez alguna, porque desde el mismo Gobierno se encargan de lanzar consignas contradictorias, e irreales, con el solo fin de dividir ideologicamente, primero, y depues posicionalmente, a todos los ciudadanos. Para quedar, al final de todo, una sola ideología valida, la suya y hacer pasar al ostracismo a todo aquel que disienta de las creencias de la «Dictadura del Proletariado», que no olvidemos fué una Dictadura que se implantó en España, tambien de modo golpista, aunque muy pocas veces se comente.
De la Memoria Historica, no quisiera ni hablar, pero es tanto lo dicho, fuera de contexto, que obliga, por lo menos, a relizar una pequeña advertencia. No se puede, ni se debe, hoy, vulnerar el espiritu de la transición, cuando han transcurrido más de treinta años, e intentar, de un solo plumazo, dejar en el olvido todo lo pactado.Porque lo que se acordó entre caballeros acordado está. No olvidemos que todos, pero todos, tenemos en nuestra mente fantasmas dormidos del pasado, y por ello no debemos destruir, ni tan solo el concepto de Nación, que para nada es discutible ni debe ser discutido.
Nuestra ingenuidad, o inoperancia, puede llevarnos,en muy poco tiempo, a destruir lo que ha costado, años,sangre,sudor y lagrimas en conseguir. ¿ Podemos ser tan necios?.¿Tan poco valor tienen las vidas perdidas en el camino?
Me queda la satisfacción de saber que una gran cantidad de ciudadanos, que no tienen heridas en el recuerdo, porque no lo han vivido, serán quienes gobiernen la nave, sin perjuicios de derechas ni izquierdas, ni odios ni rencores, sino con el solo afan de alcanzar el bienestar que todos los españoles se merecen, Eso es lo que precisa España y no mentes de retorcidos y revanchistas recuerdos, que ya tienen demostrado que no sirven para nada.
Ernesto Pardo Pastor


