La Mahoma protagonizan un acto festero de moros y cristianos insólito por demás. En la calle Mayor podemos ver la Casa del rollo de la Mahoma recordando en una placa de cerámica que este título data del año 1799, por lo que más de dos siglos cuentan en la tradición de prender de su turbante els rollets d´anis que el 11 de mayo, segundo día de Fiestas Mayores en Biar, prenderá la familia Candela cuando su carro y multitud de seguidores, lleven al simbólico profeta a posesionarse del castell conquistado a los cristianos.
Desde luego que en los deliciosos rollets honran tanto a aquel como a los artesanos que los elaboran con harina, azucar-grano, aceite de oliva. anís seco, agua y zumo de limón. Generación tras generación, los Candela han prendido el rollo en la media luna cuando entre las aclamaciones del público, la comitiva se detiene y encara La Mahoma al balcón del anteriormente citado linaje.
Esto sucede en esta tarde primaveral del 11 de mayo, en que tantos son los que anhelan tocar al menos La Mahoma, bien cumpliendo promesa, bien por convicción y respeto al mundo musulmán o bien por tradición que legaron sus mayores.
Son misterios de esas pequeñas-grandes cosas, no banales aunque para algunos lo parezcan, que conforman la personalidad de nuestra provincia.Y es que en esta entrañable figura de la fiesta biarense no hay ápice de sarcasmo, menosprecio, bufonada o vilipendio…. sino admiración.


