El portavoz del Grupo Municipal Socialista de Aspe, Manuel Díez, ha denunciado que los más de 1.000 usuarios de las instalaciones deportivas y de la piscina cubierta no han recibido ninguna compensación por el pago de unos servicios que no han estado abiertos al público en los últimos meses, tal y como prometió la alcaldesa. A su juicio, se trata de un nuevo incumplimiento por parte de la alcaldesa y su equipo de gobierno municipal, quien anunció por carta a los afectados el abono de las mensualidades pagadas por el tiempo del cierre de las instalaciones. La alcaldesa somete al pueblo al cierre de unas instalaciones básicas, fundamentales para la salud de muchas personas; luego les promete que les devolverá el dinero o compensará por el pago de un servicio que no han tenido; y finalmente, no cumple otras vez ninguna de sus promesas, lamentó el portavoz socialista.
Díez propone la devolución inmediata de los abonos que no han podido disfrutar los usuarios o el mantenimiento de la cuota pagada para próximos cursos, porque en caso contrario como está sucediendo hoy se consumará la pretensión de la alcadesa de que los ciudadanos pague su inoperancia y los errores de un equipo de Gobierno incapaz.
Desde el cierre de las instalaciones deportivas el pasado 15 de febrero, han sido cientos de personas las que han presentado sus reclamaciones en el Ayuntamiento de Aspe por no poder hacer uso de ellas. Esta enorme cantidad de quejas mostradas por los usuarios obligó durante los meses de marzo y abril a la concejala de deportes del Partido Popular, Leticia Alenda, a enviar un comunicado a los más de mil abonados afectados, en el que se les decía literalmente que una vez restablecido el servicio, recuperará los días abonados en los que no ha podido utilizar las instalaciones o podrá realizar las actividades programadas que tenía pagadas y que no ha podido disfrutar durante el periodo abonado.
Sin embargo, el portavoz socialista considera que el gobierno del Partido Popular, con la alcaldesa Nieves Martínez a la cabeza, ha vuelto a engañar a sus vecinos, ya que la realidad con la que se han encontrado los usuarios tres meses después del cierre de las instalaciones es bien distinta a la que les han contado.
Esta afirmación la realiza Díez al comprobar que, una vez abierta la piscina, ni se puede hacer uso de los abonos, ni se le devuelve el dinero a los ciudadanos, obligándoles a pagar de nuevo por un servicio que ya pagaron. Además, sufren el perjuicio de que ahora las tarifas son más caras que antes, porque las actividades ofertadas a los abonados se han visto considerablemente minoradas y se han reducido horarios, por lo que el precio es más caro. Díez también denunció que se han suprimido, entre otras, las ofertas para los jóvenes y para las familias.
La situación se agrava en el caso de los inscritos a los cursos de natación, cuyas actividades se han eliminado, sin saber cuándo se restablecerán ni en qué condiciones. Según Díez, se ha podido comprobar que a la alcaldesa le importan bien poco los discapacitados, los bebés, los niños y las personas que tienen que hacer terapias de rehabilitación, al no considerarles como servicios mínimos, un hecho que desde el PSOE hemos venido reclamando en los últimos Plenos, recibiendo siempre la negativa del equipo de gobierno del PP.


