Uno de los activos mas importantes con que cuenta el patrimonio cultural de Beneixama, junto con su Templo Parroquial, sus fiestas de Moros y Cristianos y sus tradiciones y costumbres es, sin lugar dudas, el archivo histórico de partituras de su ya mas que centenaria Banda de Música.
Esta entidad fué creada poco después de 1841 gracias a la iniciativa de D. Miguel Payá y Rico, cura regente que, con el tiempo, sería Cardenal Primado de España, y la colaboración del organista parroquial D. Miguel Parra García, hombre extraordinariamente polifacético, quien sería su primer director.
De entre los miembros de aquella primitiva banda de música cabría destacar, además de su director, a sus hijos Eleuterio y Manuel Parra, quienes, a través de varias oposiciones durante el servicio militar, consiguieron acceder a la más prestigiosa banda de música de la época como lo era la Banda de Música del Real Cuerpo de Guardias Alabarderos
Su ingreso en esta prestigiosa entidad se produjo en el último tercio del siglo XIX y se mantuvieron en ella durante una de las etapas más florecientes de la banda bajo las batutas de Leopoldo Martín Elespuru, Eduardo López Juarranz y Bartolomé Pérez Casas. En 1909 se retiraron ambos con el grado de músico mayor de tercera clase.
El mayor de ellos, Eleuterio, ampliaría estudios de piano y composición en el Conservatorio de Madrid lo que le permitirán, unos años después, llegar a ser Subdirector de la citada entidad y, el menor, Manuel, compaginando su trabajo en la real banda, establecerá una tienta de instrumentos y partituras en su domicilio de Madrid.
Hasta hace muy pocos años, el sistema de copias manuscritas era el mas utilizado para difundir la música, hasta el punto de existir verdaderos especialistas que, con las plumas adecuadas, eran capaces de hacer copias con gran maestría y velocidad y que, en la mayoría de los casos, eran los propios compositores o directores los que realizaban tal cometido.
Por el archivo de la Banda de Alabarderos debieron pasar un buen número de obras musicales de toda índole y procedencia, y muy en particular, instrumentaciones y arreglos de obras orquestales como óperas, ballets, oberturas, etc., que solían hacer los propios directores, dada la escasez de material existente compuesto, ex profeso, para banda de música. Manuel Parra debió tener fácil acceso a este archivo y ello le permitió hacer un buen número de copias. Todo ello le llevará, con el paso de los años, a acumular un buen número de obras que, junto a las suyas propias y las de su hermano Eleuterio, constituyen gran parte del archivo que, actualmente, está depositado en las dependencias de nuestra Banda de Música.
Con la instauración de la Segunda República y la abolición de la Monarquía, se elimina también el Cuerpo de Alabarderos y con ello su banda de música, aunque se forma, con los mismos músicos la Banda Republicana, siendo trasladada su sede desde el cuartel de San Nicolás al de la Montaña, junto con todo el material de archivo y pertenencias. Este cuartel será totalmente destruido durante la Guerra Civil, y con ello desaparece todo el archivo y material de la Banda de Alabarderos allí depositado, con lo cual, cabe pensar que, en el archivo de la banda de Beneixama, figura una buena parte de las copias del legado de la banda real.
El número total de obras catalogadas del archivo de los Parra es de algo más de cuatrocientas partituras, casi todas ellas acompañadas de las correspondientes particelas, en el que hay un buen número y variedad de géneros musicales como: sinfonías, oberturas, zarzuelas, ballets, marchas, etc., con instrumentación para banda de música y con copia manuscrita impecable, aunque cabría destacar, por su peculiaridad, dos tomos encuadernados. Uno de ellos bajo el epígrafe Lieferung, en el que figuran 32 marchas alemanas y austriacas numeradas y sin título y, otro, quizás el más interesante, bajo el epígrafe Marchas con 28 marchas lentas y fúnebres, algunas de ellas arreglos de marchas de óperas célebres, designadas también por números, aunque en algunas se especifica el título y el autor. Casi todos los arreglos están realizados, o son obras de Leopoldo Martín Elexpuru, director en su día de la Banda de Alabarderos y gran amigo de Manuel. Varias de estas marchas son interpretadas, por nuestra Banda, durante las tres procesiones de fiestas de Moros y Cristianos y, posiblemente, la mayoría de ellas, deben ser totalmente inéditas.
A pesar de que Manuel Parra dejó escrito, en el punto tercero del documento de donación del archivo, que no se cediera ni enajenara ninguna obra bajo ningún pretexto, no impide que, a través de una grabación discográfica efectuada por nuestra banda de música, de algunas de estas marchas, se dé a conocer parte de este magnífico legado y se amplíe el catálogo de grabaciones con algo muy distinto a lo que estamos habituados dentro del catálogo de grabaciones bandísticas.
Pedro J. Francés Sanjuán Beneixama, Enero de 2010.


