Unión, Progreso y Democracia (UPyD) en el Alto y Medio Vinalopó ha denunciado la situación de abandono que sufren las fuerzas de seguridad de la ciudad de Elda, donde los agentes del Cuerpo Nacional de Policía y los miembros del Cuartel de la Guardia Civil han llegado a situaciones tan extremas como tener que comprarse su propio material.
Así lo aseguraron las fuerzas de seguridad en la reciente charla organizada por UPyD en el Club Información, donde muchos asistentes dijeron que han tenido que adquirir de su propio bolsillo chalecos antibalas, esposas y otros artilugios necesarios para desarrollar su labor.
Tras escuchar la descripción de la situación en la que se encuentran tanto policías como guardias civiles en Elda, UPyD ha denunciado el abandono y discriminación que soportan las fuerzas de seguridad en este municipio en relación con las fuerzas de seguridad que dependen de otras administraciones, como local y autonómica. El coordinador comarcal, Armando Esteve, ha reclamado la adecuación de las instalaciones y dotación material a las necesidades mínimas exigibles para que puedan desarrollar su labor con unos mínimos de seguridad.
Durante el acto organizado por UPyD, se escucharon constantes quejas sobre la situación tercermundista y deplorable que sufren tanto los miembros de la Policía Nacional como del Instituto Armado en este municipio. El cuartel de la Guardia Civil, indicaron, sufre tal situación de deterioro que por motivos de seguridad, los efectivos han tenido que trasladar el almacén donde se custodian las armas.
Las dificultades económicas han obligado a una drástica disminución de las obligatorias prácticas de tiro que han de pasar los agentes a causa de la falta de dinero para comprar munición. Según relataron los afectados, en las oficinas disponer de material de oficina como un clip, grapas o folios ha llegado a convertirse en artículo de lujo.
Mobiliario como sillas, taquillas y otros elementos sufren tal degradación que impiden el desarrollo óptimo de la actividad. Los vehículos también acusan la falta de mantenimiento al no disponer de mamparas protectoras y emisoras radiofónicas.
QUEJAS DE NOVELDA
Durante el acto también se escucharon quejas procedentes del cuartel de Novelda. Los guardias denunciaron los daños que sufre la cubierta del edificio noveldense. Así, apuntaron que carecen de vehículos para patrullar en condiciones.
Por estos motivos, para Armando Esteve se deberían unir ambas fuerzas de seguridad. Con esta medida se conseguiría una mayor eficiencia económica, operativa y social por el consiguiente ahorro presupuestario que supondría. Este ahorro, ha razonado Esteve, permitiría destinar el dinero a mejorar las partidas destinadas a material y aumentar las condiciones de seguridad. Frente a ello, indica el dirigente, ahora están abandonados a su suerte al carecer de derechos como el de huelga, por lo que el gobierno les ningunea y desprecia.
Los sindicatos policiales se mostraron críticos con el desprecio que, según ellos, mantiene el Gobierno de España ante lo que consideran justas y antiguas reivindicaciones al respecto de las desigualdades de trato existentes para el cuerpo en función de la comunidad autónoma en la que estén destinados. Especialmente grave es la situación de los guardias civiles, que están privados de capacidad negociadora con la administración. Uno de los portavoces de la benemérita sostuvo que ante las reivindicaciones efectuadas, le han abierto un expediente psicológico.
Reproches por la situación que sufren los cuerpos de seguridad dependientes del Ministerio del Interior tanto en salarios como en dotaciones, en detrimento de aquellos que dependen de ayuntamientos y comunidades autónomas, completaron el corolario de reivindicaciones.


