Las cifras de siniestralidad laboral no han hecho sino aumentar en los últimos meses. Los riesgos psicosociales, aspectos en general olvidados en la prevención de riesgos laborales, son problemas que se han agravado con la pandemia. De hecho, según los resultados de una encuesta realizada por el sindicato junto con la Universidad Autónoma de Barcelona a 12.000 personas a nivel nacional, casi la mitad de los asalariados han ido a trabajar sin las medidas adecuadas. Además solo un 15 % lo ha hecho siempre o la mayoría de las veces. El 10% de los encuestados ha empezado a consumir analgésicos opioides y un 12% estaría consumiendo psicofármacos, aspectos relacionados con la ergonomía y los riesgos psicosociales. Como muestran los datos de la encuesta, la pandemia lo que ha hecho es agravar estos riesgos que ya se venían denunciando, y son los que más accidentes de trabajo provocan.
El fomento del teletrabajo que ha sido necesario por motivo de la pandemia, pero pese a tener ventajas como la conciliación familiar, se ha instaurado sin contar con la regulación ni la organización necesaria. Esta forma defectuosa de organizar el teletrabajo incide en el riesgo psicosocial, ya que un trabajo a distancia mal organizado y forzado no te permite conciliar la vida familiar, tema aparte de la ausencia de control horario en la que muchos trabajadores acaban eternizando su jornada laboral al trabajar desde casa.
En cuanto a los que han seguido trabajando en su centro de empleo, más del 70% de las personas que han trabajado fuera de su domicilio, lo ha hecho en algún momento sin las medidas de protección adecuadas; el 73,5% entre los y las trabajadoras de sectores considerados esenciales y el 78,1% de quienes realizan tareas de atención al público, siendo el problema aún mayor entre las ocupaciones sanitarias y entre el personal de tiendas de alimentación y productos básicos, mercados y supermercados.
Situación en País Valencià y en Alicante
En lo referente a los datos territoriales, en el País Valencià, 37 personas han fallecido por accidente de trabajo de enero a mayo, muchos de ellos accidentes por trabajo en cubiertas frágiles y caídas en altura. A este drama, hay que añadir las personas contagiadas y fallecidas durante la pandemia por el coronavirus. Sirva de homenaje para todas ellas y todos ellos, especialmente para nuestra compañera Encarna García, trabajadora de residencia de mayores, y para nuestro compañero Julio Sierra, trabajador del servicio de emergencias sanitarias, ambos sindicalistas de CCOO PV fallecidos por la COVID-19.
Asimismo, y pese al parón económico que ha conllevado la pandemia, han crecido los accidentes laborales en la provincia de Alicante. 15 trabajadores han perdido la vida en el trabajo en los primeros cinco meses del año, son cuatro más que en el mismo periodo del año pasado y además, las estadísticas oficiales aún no han registrado las cinco muertes que se han producido el pasado junio. Para Comisiones Obreras este incremento se explica por las, en general, desastrosas políticas preventivas en el país.
El mayor número de estos accidentes graves y mortales se producen en empresas de menos de 50 trabajadores/as, una muestra de la falta de planes de prevención. Por sexos, los 17 fallecidos han sido hombres. Cabe recordar que además los accidentes mortales se producen mayoritariamente en centros industriales frente o más que en obras de construcción.
Motivos de accidentalidad y mortalidad
De las causas que se desprenden de las investigaciones de los accidentes se encuentran aspectos organizativos: falta de procedimiento adecuado, método de trabajo inadecuado, instrucciones inexistentes, diseño inadecuado del trabajo o tarea, existencia de interferencias o falta de coordinación entre trabajadores que realizan la misma o distintas tareas, ausencia de vigilancia, control y dirección por persona competente, Deficiencias en el sistema de comunicación a nivel horizontal o vertical, incluyendo la incomprensión del idioma.
Así pues, nos encontramos ante un grave aumento de la siniestralidad mortal. Además, según datos del Instituto Valenciano de Seguridad Salud en el Trabajo (Invassat), los accidentes de trabajo con resultado de muerte crecieron un 58,3% entre enero y abril con respecto al mismo periodo de 2019 en la Comunitat Valenciana. Y hay que tener en cuenta que en esta trágica estadística no se incluyen las personas fallecidas como consecuencia del coronavirus contraído en el puesto de trabajo, por lo que las 19 personas fallecidas son un balance preocupante. En cualquier caso, viendo la tipología de accidentes y fallecimientos, podemos convenir en que la mayoría de ellos podrían haber sido totalmente evitables con unas básicas medidas preventivas como las caídas en altura, los trabajos en cubiertas, o atrapamientos y trabajos en superficies inestables. Como venimos reivindicando en el sindicato estos días, si nos quedamos solo en la mascarilla no integraremos la cultura preventiva.


