La Diputación de Alicante ha adquirido el Castillo de Perputxent, en el término municipal de Lorcha, con el objetivo de garantizar su protección, conservación y puesta en valor, según ha anunciado hoy el presidente de la Diputación de Alicante, José Joaquín Ripoll, quien ha destacado los valores arqueológicos, históricos y arquitectónicos de esta fortificación de origen medieval.
Ripoll ha firmado hoy en el Palacio Provincial la compra del castillo, propiedad de particulares, por un importe de 126.212 euros y ha apuntado que esta fortificación se revela como una de las más importantes en el amplio catálogo del patrimonio cultural alicantino por lo que su puesta en valor contribuirá a convertirlo en un lugar atractivo e importante para el desarrollo económico, turístico y patrimonial de la zona y del resto de la provincia. El acto ha contado con la asistencia del alcalde de Lorcha, Guillermo Moratal.
Los orígenes del castillo, de planta poligonal y de doble recinto fortificado con antemural, se remontan a la época islámica, en el siglo XII, siendo posteriormente conquistado, a mediados del siglo XIII, por la Corona de Aragón.
La fortificación se enclava en un monte desde donde se domina el río Serpis y muy cerca de la población de Lorcha. La plataforma que encierra el castillo tiene una superficie aproximada de 3.000 metros cuadrados y en el interior del mismo se distinguen dos partes; el área oriental, antiguo albacar en cuyo extremo se emplaza el aljibe, y la occidental, dominada por el área palatina propiamente dicha del castillo.
El estado de conservación de los restos es elevado ya que los alzados que conservan algunas estructuras sobrepasan los 15 metros, llegando a los 20 metros en la torre mejor conservada. Además, la existencia in situ de las ménsulas y molduras, así como de los huecos para la viguería permite establecer los pisos originales que tendría la estructura en el momento de su uso.
La importancia arqueológica del castillo está reflejada en sus abundantes restos constructivos y en la superposición de las culturas islámica y cristiana, en perfecta armonía.
Históricamente es, además, uno de los pocos castillos asociados a los documentos de conquista de la provincia en época medieval y factor de explicación de las formas y maneras de implantación de la sociedad cristiana en un territorio de raíz claramente islámica. Además, es la única fortificación de la provincia que ha sido sede de la Orden Militar de Montesa.
Desde el punto de vista de la arquitectura de los castillos, la fortificación de Lorcha presenta una serie de elementos que le convierten en ejemplar único para el estudio, como son la existencia de, al menos, tres accesos perfectamente conservados, su excepcional alzado, donde se pueden documentar las diferentes plantas, o la peculiar planta del recinto feudal, al modo aragonés.


