Patrick Charles Martineau, presentó en la tarde de hoy su primera novela. Lo que iba a ser un año sabático y tranquilo para mejorar el francés en París, se transformó por una confusión en la sentencia de muerte para Mikel. Creyó que su recién acabada carrera de periodismo significaba que podía abusar de la ingenuidad. Quiso jugar a reportero de guerra en una batalla entre bandas por dominar el centro de la capital francesa y ya no supo encontrar la salida. El aprecio por la vida y la cercanía del final se ignoran hasta que sólo hay un pequeño paso que lleva a la desaparición física.


