Alcoy y Banyeres de Mariola se visten de gala en el mes de abril para celebrar una de las fiestas más destacadas de la Comunidad Valenciana: los Moros y Cristianos.
La fiesta se convierte en un auténtico despliegue de fantasía, música y color. En Alcoy la fiesta está declarada de interés turístico internacional. Se estructura en tres jornadas: el 22 de abril es el Día de las Entradas, por la mañana cristiana, que se convierte en un espectacular desfile en el que participan unas 5.000 personas y que simboliza la concentración de las tropas cristianas en defensa de la villa. Se suceden coreografías que evocan escenas del medievo, caballeros con sus monturas, armaduras y lanzas, etc. todo ello acompañado por las alegres y dinámicas marchas cristianas que logran una impresionante puesta en escena. Por la tarde tiene lugar la Entrada Mora: sedas de colores, turbantes y velos toman las calles y las marchas moras acompañan su paso con aires orientales y ritmo cadencioso.
El segundo día de la trilogía festera se dedica a San Jorge y en él tiene lugar la Procesión de la Reliquia por la mañana, en la que se traslada la imagen del santo a la iglesia de Santa María. Por la tarde, tras la Diana vespertina del Cavallet, se celebra la multitudinaria Procesión General, en la que se devuelve la Reliquia a su templo acompañada de la imagen ecuestre de San Jorge, para finalizar con un espectacular castillo de fuegos artificiales. El Sant Jordiet, que es el niño que se elige por sorteo cada año para representar al patrón de los alcoyanos, protagoniza los actos de este día.
La tercera y última jornada es el Dia del Alardo y en él tiene lugar la batalla entre los dos bandos en el castillo que se instala en la Plaza de España. Destaca en este último día la Batalla de Arcabucería en la que se disparan unos 5.000 kilos de pólvora. Por la noche, tiene lugar la Aparición, que marca el final de la fiesta: con todas las luces apagadas aparece el Sant Jordiet sobre las almenas del castillo montando un caballo blanco y lanzando flechas que se recogen y guardan como recuerdo.
La fiesta en Banyeres de Mariola, está declarada de interés turístico nacional. Igualmente rememora la victoria cristiana alcanzada por intercesión del santo patrono de la villa. El 22 de abril se inicia la fiesta con la ofrenda de flores a San Jorge. Es el Día de las Entradas, en el que las diez filaes, cinco cristianas y cinco moras, desfilan acompañadas por un gran boato.
Al día siguiente, día de San Jorge, al alba, la Diana despierta a los vecinos y en la Plaza Mayor tiene lugar el Concurso de Cabos y Escuadras, que logra entusiasmar al público asistente. A mediodía se celebra la Misa Mayor y por la tarde los festeros más pequeños son los protagonistas en la volteta infantil. El acto central del día es la multitudinaria Procesión a San Jorge en la que los festeros y vecinos avanzan acompañando a su patrón por las calles del pueblo.
El 24, es el Día de los Moros y Cristianos, en el que se suceden primero la embajada mora y asalto a la fortaleza por el bando moro y más tarde por el cristiano que logrará la victoria en el castillo situado en el centro del pueblo. En Banyeres de Mariola destaca la figura de la Mahoma; se trata de un gigantesco muñeco que representa el bando moro y que preside la embajada cristiana desde la torre del castillo.
El 25 de abril es el Día del Santo Cristo y es muy emotivo para los vecinos, quienes se dirigen disparando sus arcabuces al cementerio donde se celebra la Misa de Campaña en homenaje a los seres queridos ya fallecidos. Después tiene lugar la conversión del moro al cristianismo o despojo, la proclamación de los capitanes del año siguiente y finalmente, el Baile de Banderas.


