La Diputación de Alicante ha conseguido una subvención de 1.262.252 euros procedente del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) para sufragar el 70% del proyecto de dotación y acondicionamiento de infraestructuras de apoyo al transporte público en las carreteras de la institución provincial alicantina, según ha anunciado el diputado de Infraestructuras, Carlos Mazón.
Desde la Diputación de Alicante estamos trabajando para que la red provincial de carreteras sea cada vez más cómoda, moderna, segura y accesible, ha señalado Mazón, quien ha añadido que este proyecto nos sitúa a la vanguardia, ya que somos una de las primeras administraciones que cuenta con una programa de actuación de estas características en paradas de autobuses en tramos interurbanos.
El proyecto, dotado con un presupuesto total de 1.803.218 euros, contempla la ejecución de más de 20 actuaciones a lo largo de la provincia de Alicante, entre las que se encuentran la eliminación de barreras en el transporte o la implantación de marquesinas en los tramos interurbanos.
Asimismo, también esta previsto, según ha explicado el diputado, la construcción de andenes, la mejora del acceso peatonal a las paradas mediante la creación de itinerarios peatonales accesibles o la mejora del acceso ciclista a las paradas.
Además, se dotarán con dispositivos de señalización e información para el usuario, incluso para personas con discapacidad sensorial, y se crearán micro-nodos intermodales dotados de aparcamiento para vehículos y bicicletas, paradas de taxi o instalaciones de espera protegida de los usuarios.
Mazón ha manifestado que los objetivos de este proyecto son, entre otros, cohesionar el territorio rural mediante la mejora del transporte público y su intermodalidad y mejorar la integración de las personas con movilidad reducida facilitando su incorporación al transporte público.
El diputado ha incidido en los importantes beneficios que estas iniciativas van a reportar a los usuarios del transporte público, tanto de carácter regular como especial, como es el caso del transporte escolar, ya que, como ha recordado, en muchas ocasiones las paradas presentan serias deficiencias en aspectos como el acceso a la propia parada, la espera del vehículo o el acceso y apeo del mismo.
Además, en muchos casos se carece de instalaciones que permitan la intermodalidad del transporte público por carretera con otros modos de desplazamiento como la bicicleta, el automóvil o el tren lo que se traduce, finalmente, en una oferta de baja calidad para el usuario que redunda en una utilización de estos servicios públicos muy por debajo de su potencial, ha concluido Mazón.


