La UGT-PV reclama a las distintas administraciones que realicen inversiones públicas en la economía real, de la misma forma que se ha apoyado el sistema financiero, para frenar la tendencia de destrucción de empleo y sostener la demanda, ya que es preciso romper el círculo vicioso que se genera al incrementarse el desempleo y bajar el consumo, la producción, con lo que ello implica para el deterioro del crecimiento económico.
La UGT-PV considera que entre otras cuestiones es preciso incrementar la inversión en obra pública, infraestructuras sociales como equipamientos que permitan el desarrollo de la Ley de Dependencia, o la necesaria red de escuelas públicas de cero a tres años. Simultáneamente, también se deben de sentar las bases para implantar un nuevo modelo productivo que dé valor a las actividades innovadoras y que genere empleo estable y de calidad, para lo que es necesario una apuesta decidida por parte de las empresas y las administraciones por la I+D.
Todo ello en un escenario preocupante donde el paro registrado en la Comunitat Valenciana supera las 311.000 personas, con un incremento del 5,6% en el mes de octubre, que si bien es menor que el incremento medio de España, ello no impide que el paro registrado en el último año haya crecido en un 53,8%, cifra solamente superada por Murcia (66%) y Aragón (59%), con 109.024 personas más en el desempleo que en el mismo mes del año pasado.
Así, la tendencia interanual indica que el desempleo aumenta de manera considerable en todos los sectores, de manera especial en la construcción con un 130%, en la agricultura un 49%, en servicios en un 44%, mientras que en la industria aumenta en un 39% y en el colectivo sin empleo anterior en un 40%, además aumenta en todas las franjas de edad y tanto entre los hombres como entre las mujeres, lo que a juicio de la UGT-PV muestra la debilidad del empleo generado en la Comunitat y supone un rotundo mentís a quienes aseguran que el mercado laboral es poco flexible.
Por último, la UGT-PV considera que se deben de arbitrar fórmulas para desarrollar una política de garantías de protección a las personas desempleadas, que agotan las prestaciones, ya provengan de un despido individual o de un despido colectivo, pues ello contribuirá a impedir un descenso brusco del consumo.


