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Comunitat Valenciana

La UPA-PV revela que en 2008 la renta agraria en la Comunitat Valenciana ha disminuido un 5% y se sitúa a niveles de 2001

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA-PV) revela que el año que ahora acaba ha supuesto una merma importante en la renta general del sector agrícola y ganadero de la Comunitat Valenciana y de toda España en general. Tras el incremento de la renta agraria del curso pasado, este año se vuelve a confirmar la tónica descendente de los últimos tiempos, al situarse la renta agraria en valores similares a los del año 2001.

El análisis realizado por los servicios técnicos de la UPA a partir de diferentes fuentes oficiales, señala que la renta general del sector (en la que se incluye el valor de los productos en el mercado, las subvenciones recibidas y los costes de producción) puede disminuir en 2008 entre el 4 y el 6%, en términos corrientes, respecto al año anterior, lo que dejaría la misma a niveles del inicio de la década.

La UPA-PV denuncia que esta disminución de la renta agraria en 2008 es una pieza clave para que se agudice la crisis en los sectores extensivos agrarios y ganaderos en la Comunitat, continúe la dinámica de destrucción de empleo en el campo, la disminución de las explotaciones y el abandono de la actividad.

La evolución de los precios agrarios en este año que termina ha sido desastrosa, teniendo en cuenta además que se venía de un mal comportamiento en la pasada campaña. El final del año se está caracterizando en el aspecto de precios, por un hundimiento generalizado de los mismos en origen (destaca el descalabro de los cítricos, de los cereales, del aceite de oliva, de la uva…) que en muchas ocasiones no cubren los costes de producción.

Paralelamente a esta situación de disminución de los precios en origen, durante buena parte del año el IPC en alimentación ha sido uno de los más altos. Como se ha venido denunciando de forma incansable por la UPA-PV, esto indica que sigue persistiendo una diferencia injustificable entre los precios percibidos por los agricultores y los que pagan los consumidores en los puntos de venta. Y esto es especialmente significativo cuando se produce hundimiento del precio en origen, ya que nunca se termina repercutiendo ese descenso al consumidor.

Para la UPA-PV, el elemento que ha jugado un papel más relevante en el resultado último de la renta agraria ha sido el capítulo de los costes de producción, con un incremento medio respecto al año pasado de más del 13%, Destacan el incremento espectacular que han tenido los fertilizantes (incremento del 70%), la energía (subida superior al 25%) y los piensos (subida de este insumo del 19%). La combinación de estos dos elementos (aumento de los costes de producción, por un lado, y reducción de los precios en origen pagados al agricultor, por otro) es la que conforma la situación dramática de miles de explotaciones agrarias y ganaderas valencianas.

No es de extrañar entonces que durante 2008 se haya acentuado la tendencia negativa de los últimos dos años en evolución del empleo. En este año se han perdido unos 109.000 ocupados en el sector agrario en España, lo que supone un ritmo de 300 personas ocupadas menos cada día en actividades agrícolas o ganaderas. Sin duda alguna, el año 2008 pasará a la historia como el momento en el que la cifra de ocupados en el sector agrario se situó por debajo de la barrera de los 800.000.

La producción de cítricos en la campaña 2007-2008 en la Comunitat, que representa el 85% de la producción citrícola española, ha sido inferior a la anterior, obteniéndose una mejora en los precios percibidos por el agricultor en relación a la campaña previa que fue desastrosa. Sin embargo, la nueva campaña de comercialización que se ha iniciado a finales del año se está caracterizando por el hundimiento del precio en origen entre un 50-60% con respecto a los de la pasada campaña. Esta caída está poniendo al sector productor en una situación realmente crítica, al unirse la bajada de precios a los incrementos de los costes de producción.

Este es uno de los motivos del acto de protesta organizado por la UPA-PV el pasado 15 de diciembre en Madrid y que tenía como objetivo denunciar la ruina económica de la campaña citrícola en ciernes, en la que se están obteniendo liquidaciones irrisorias, incluso por debajo de los costes de producción, y la difícil situación de rentabilidad en la que quedan miles de explotaciones valencianas.

El acto, realizado antes las puertas del Museo Nacional Reina Sofía de Madrid y en el que se repartieron más de 20.000 kilos de naranjas de forma gratuita entre los asistentes, trataba de sensibilizar a la sociedad del drama económico que viven las explotaciones citrícolas valencianas, los precios que reciben los citricultores por sus productos y la diferencia escandalosa de éstos con los precios de venta al público. Asimismo, exigir a las administraciones competentes a diseñar las políticas y herramientas necesarias para defender a los citricultores y evitar la desaparición de miles de explotaciones agrarias por nula rentabilidad económica.

En el sector del vino, en 2008 se ha comenzado a aplicar la reforma de la OCM vitivinícola, con la presentación en Bruselas del Programa de apoyo al sector vitivinícola español para las próximas 5 campañas y con la aceptación de los primeros arranques de viñedo primados (73.377 hectáreas en toda España). De hecho, la UPA-PV considera que el hecho de que casi 3.000 viticultores valencianos hayan presentado el expediente para las ayudas al arranque (de los cuales tan sólo la mitad fueron aceptados) es un claro indicativo de la crisis que atraviesa el sector del vino en la Comunitat Valenciana, y más concretamente la situación de baja o nula rentabilidad de las explotaciones de pequeños y medianos viticultores.

A pesar de contar con una producción algo inferior a la de la campaña pasada, los precios de la uva en origen han tenido unas cotizaciones un 25% inferiores a las de la campaña anterior, con la consiguiente repercusión negativa en la renta de lo viticultores, que ven su futuro con gran desesperanza, y que en muchas ocasiones ha sido las que les ha animado al arranque voluntario de sus campos o al abandono definitivo de la actividad.

SECTORES GANADEROS

La UPA-PV denuncia que la situación de todos los sectores ganaderos continúa siendo delicada porque además de los problemas específicos de cada cabaña, durante 2008 se ha registrado un bajo nivel de precios acompañado aún de costes de producción elevados. La repercusión de la bajada de los precios de los cereales a los piensos está realizándose de manera lenta y esto hace que ninguno de los sectores ganaderos aún experimente signos de relativa recuperación.

Además, se mantiene el elevado coste derivado del “modelo de producción europeo” en el que para poder ofrecer a los consumidores unas producciones ganaderas de máxima calidad y seguridad alimentaria y además respetuosas con el medio ambiente, los ganaderos deben sufragar los costes derivados de la identificación de animales, las exigentes normas de bienestar animal, la retirada de cadáveres de explotaciones, el cumplimiento del paquete de higiene, etc.

En consecuencia, la rentabilidad de las explotaciones se está viendo claramente afectada, de modo que la UPA-PV estima que en algunos sectores el porcentaje de explotaciones que han abandonado puede alcanzar el 20%, lo que supondría el finiquito a la actividad.

El sector porcino tiene los precios más bajos de toda la Unión Europea. Además, de los altos costes de producción, desde hace meses se está produciendo una manipulación de la lonja por parte de la industria cárnica. En cuanto al sector cunícola, durante el mes de noviembre, los precios en lonja han vuelto a descender, colocándose por debajo de 2 €/kg. Desde la UPA-PV seguimos denunciando la precaria situación de rentabilidad económica de numerosas explotaciones y la mínima repercusión en el pienso de la bajada experimentada por el precio de los cereales.

El vacuno de carne sigue la misma senda que en el resto de los sectores ganaderos, con una crisis de costes que no termina de recuperarse gracias a una bajada ridícula de los precios de los piensos en comparación con la subida que la provocó. Además, empeora día a día el estancamiento del consumo, que hace que a pesar de la caída de efectivos, tanto de animales de engorde como de vacas nodrizas y de leche, la demanda no reaccione ni en precios ni en cantidad solicitada.
Los ganaderos de vacuno de leche están atravesando una situación muy complicada como consecuencia de las consecutivas bajadas de precios. Los descensos acumulados desde principios de año oscilan entre 10 y 12 céntimos de euro por litro de leche que vende el ganadero. Además, los fuertes incrementos en los medios de producción (gasóleo, pienso, financiación, etc.) se han disparado. Se trata de una quiebra en la campaña de otoño, ya que por primera vez en 30 años los ganaderos ven no sólo reducido el precio de la leche entregada sino que además tienen grandes incertidumbres respecto de la recogida de la leche que producen.

La situación del ovino y caprino continúa siendo preocupante, así como el abandono que experimenta este sector. Si bien es cierto que en diciembre se está observado un cierto repunte del precio del cordero, también lo es que las cantidades comercializadas son pequeñas dada la escasez de producto. La crisis del sector se ve reflejada en la reducción de los sacrificios realizados, que supera el 20%. El balance 2008 para el sector avícola se puede resumir en un descenso importante de las cotizaciones con respecto al año 2007, junto al aumento de los costes de producción y del pienso.

DESARROLLO RURAL

Desde el 3 de enero está en vigor la Ley para el Desarrollo Sostenible del Medio Rural, una ley cuyos objetivos pretenden mejorar los servicios y equipamientos en el medio rural e intentar equipara la calidad de vida de los habitantes del medio rural con los que viven en el medio urbano. La UPA-PV ha depositado gran esperanza en el desarrollo de esta Ley y en la necesidad de priorizar a los territorios más frágiles y a los colectivos (entre ellos agricultores y ganaderos) más necesitados.

Sin embargo, consideramos que es preciso modificar urgentemente la nueva definición del “agricultor profesional” para adaptarla a la situación real de los agricultores y ganaderos que hacen de la actividad agraria su principal profesión, ya que con los nuevos conceptos de esta Ley quedan muchos pequeños y medianos agricultores y ganaderos fuera de los colectivos prioritarios dentro del sector agrario.

Por otro lado hemos llegado al final de 2008 sin que se tenga el Programa de Desarrollo Rural Sostenible, herramienta indispensable para comenzar a desarrollar la Ley con medidas y presupuesto. Por ello, desde la UPA-PV seguimos reclamando la puesta en marcha inmediata de la aplicación y desarrollo de la Ley.


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