El presidente del Grupo Socialista, Antonio Amorós, y el portavoz socialista, Roque Moreno, coincidieron hoy tras la constitución de la Diputación Provincial de Alicante en calificar el discurso del recién nombrado Presidente de la institución, José Joaquín Ripoll, de triunfalista y vacío de proyectos y de propuestas de futuro para devolver a todos los alicantinos la Institución Provincial. Amorós y Moreno señalaron que es necesario que la Diputación Provincial demuestre su lealtad con el Gobierno de España para acelerar las soluciones a las principales cuestiones pendientes en la provincia de Alicante desde 1995, dejando de utilizar a la institución como un arma política.
Moreno señaló que la labor que el presidente debe desempeñar debe girar entorno a los intereses de los ciudadanos y de los municipios, sin distinciones por el color del gobierno municipal ni por las relaciones personales entre los máximos mandatarios locales y provinciales. Al respecto, Amorós señaló que es importante mantener alejado de la pugna política la función institucional y aplicar los principios de equidad y de justicia en los repartos de las ayudas a los municipios y entidades municipales.
El equipo de dirección del Grupo Socialista se mostró convencido de que es necesario establecer bases de consensos en temas fundamentales que permita a todos los ciudadanos alicantinos disfrutar y beneficiarse de la labor de la Diputación. Tanto Moreno como Amorós indicaron que es vital revertir determinadas situaciones que hacen peligrar la calidad de vida de los ciudadanos, tales como los servicios sociales, las infraestructuras deportivas y culturales y los planes de obras. Respetando siempre los tiempos y evitando que las aportaciones supongan más deuda a los municipios, como han tenido que asumir en muchas ocasiones ante la falta de compromiso real por parte de la Generalitat Valenciana.
Amorós señaló que el discurso del presidente de la Diputación ha sido un calco del leído hace cuatro años por Ripoll y deseó que la institución recupere el pulso para hacer gala a su lema de dinámica y actual. No obstante, el presidente del Grupo Socialista se mostró convencido de la buena fe del presidente de la Diputación, con el que trabajaremos de manera colegiada siempre que se apueste por el bien común, los servicios públicos y la justicia social que debe regir una provincia de un Estado Social del Bienestar que desde los años 80 se ha creado en España.
Amorós apeló al conocido sentido común de Ripoll para trabajar con lealtad entre las instituciones, tanto ante la Generalitat Valenciana con la que tantos enfrentamientos ha habido en los últimos cuatro años como con el Gobierno de España.
RIPOLL LLAMA ANTIDEMOCRÁTICO A AZNAR
Sin embargo, el Grupo Socialista criticó la referencia de Ripoll a la acción del Gobierno de España tras la tregua unilateral de ETA. Calificar la acción del Ejecutivo de Rodríguez Zapatero de antidemocrática en relación a la gestión del proceso de tregua de la banda criminal ETA, también supone una patada indecorosa y un claro insulto al resto de los presidentes democráticos, incluido José María Aznar, porque todos realizaron durante su mandato la misma gestión que ha hecho Rodríguez Zapatero. De esta manera, Ripoll también llama antidemocrático a Aznar, señaló Amorós.
En este sentido, Moreno indicó que una mención tan poco afortunada del actual presidente de la Diputación en referencia a Zapatero es un mal comienzo, un error de bulto de un alto cargo institucional que debe hacer gala del cargo y de del partido al que representa. El portavoz socialista recordó que el único presidente del Gobierno que ha liberado a presos etarras y ha abierto un proceso de acercamiento de condenados de la banda terrorista fue Aznar, extremo que ha sido olvidado en su discurso Ripoll.
Ambos señalaron que Ripoll ha obviado que Alicante ya dispone de un caudal de agua con que no existía antes, gracias a la gestión del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y que son muchos los ayuntamientos gobernados por el PP que están dispuestos y han acordado recibir agua de las desaladoras, lo que demuestra el doble discurso del PP.


