Ni en la Casa de Dios se puede estar tranquilo, comentan los feligreses. La Iglesia de La Paz fue objeto de un robo en la madrugada del pasado jueves. Según nos relata el cura párroco D. Agustín Pérez, los autores entraron al templo mientras se estaba celebrando la eucaristía de la tarde, en esos instantes estaban ya tanteando el terreno para actuar, una vez que se cerró la Iglesia, comenzaron el registro de la sacristía. Se da la circunstancia que en un lugar tenía cerca de 2.000 para pagar el prestamos de las obras y lo tomaron. Afortunadamente y gracias a la colaboración ciudadana, un vecino escuchó ruido y llamó a la Policía. Rápidamente se personaron y los pudieron detener cuando emprendía la huida, comenta.
Se la circunstancia que uno de los autores es conocido por el sacerdote ya que en su día le ayudó para salir del mundo de las drogas.
Los daños materiales se centran en la puerta de la sacristía y un armario.


