La Comisión Ejecutiva Nacional del PSPV-PSOE, ante la celebración de la fiesta del 9 de
octubre, quiere revindicar que más autogobierno es posible. Y lo será si conseguimos
pasar de las palabras grandilocuentes o de los montajes de cartón piedra que define el
valencianismo del PP, al trabajo responsable, el compromiso con todos los ciudadanos y
la plena convicción de que está en nuestras manos desarrollar un Estatut que nos
convierte en una autonomía de primera.
Los valencianos tenemos que afrontar grandes retos en nuestro futuro más inmediato,
retos que alcanzándolos nos pueden garantizar una mayor calidad de vida para todos,
un mayor bienestar para todos. Los retos que nuestra sociedad tiene por delante son
apasionantes, tenemos la obligación y el deber de trabajar para conseguir que nuestros
mayores tengan garantizada la solidaridad que se merecen después de largos años de
esfuerzo y trabajo personal, tenemos que apostar claramente para que nuestros jóvenes
tengan la capacitación profesional y personal adecuada para hacer frente a una sociedad
globalizada y exigente como la nuestra, tenemos la obligación de atender
adecuadamente a los valencianos que permanezcan en situaciones de desigualdad
tratándolos de forma desigual, tenemos que trabajar para que en nuestra Comunidad se
pueda desarrollar una vida personal con todas las garantías sociales, económicas y
políticas que nos merecemos los ciudadanos del siglo XXI en una Comunidad moderna y
avanzada.
Pero para poder conseguir alcanzar estos retos, hay que creerse que el gobierno de la
Generalitat puede y debe estar al frente, que debe poner las bases, los cimientos y la
estructura para conseguirlo. Sin embargo la realidad es distinta: se han puesto las bases
a través de nuestro estatuto de Autonomía pero desgraciadamente no se han puesto los
cimientos, ni la estructura para conseguirlo. Por eso, en esta fecha conmemorativa es un
buen momento para exigir al gobierno de la Generalitat y a su presidente, Francisco
Camps, que se ponga manos a la obra, que se deje ya de excusas y paranoias y se
ponga a trabajar en el desarrollo estatutario, sobre todo, que dé a conocer cuál es su
proyecto de futuro, con qué programa de gobierno piensa articularlo y cómo va a integrar
a todos los sectores de la sociedad en los grandes objetivos que nos tienen que hacer
más grande y mejores como pueblo.
Los socialistas valencianos estamos plenamente convencidos de que las posibilidades
son inmensas; estamos plenamente convencidos de que en nuestro autogobierno puede
radicar el éxito de nuestra sociedad. Tenemos pendiente el desarrollo de la totalidad de
nuestro nuevo texto estatutario, tenemos pendientes numerosas e importantes leyes de
desarrollo estatutario que nos pueden abrir las puertas para una sociedad mejor, más
eficaz y justa. Sin embargo esta apuesta solo es posible desde la profunda creencia en el
autogobierno, en el gobierno de los propios valencianos, en la convicción en que la
Generalitat puede dar respuestas, asumir responsabilidades y trabajar para y por los
valencianos. Sin embargo, desde el 1 de Julio de 2005 en que aprobamos en nuestras
Corts el nuevo Estatuto de Autonomía, aún estamos esperando respuestas claras a estas
apuestas de autogobierno. La realidad nos ha ubicado en un escenario distinto al
esperado. Podemos observar cómo el gobierno de Camps no tiene intención de
desarrollar el estatuto en toda su potencia, ni siquiera en los aspectos de incrementar la
calidad de nuestra democracia. Parece ser que el gobierno de la Generalitat solo está
preocupado y ocupado en la imagen ficticia, en echar siempre la culpa de todo a terceros
y en continuar sin asumir responsabilidades de gobierno.
Trescientos años después de Almansa, el gobierno de la Generalitat debe ser más que
nunca el gobierno de todos los valencianos; debe asumir, más que nunca, sus
responsabilidades y dar cuenta de las mismas; debe, en definitiva, empezar a caminar
hacia el futuro con la guía que significa el desarrollo del nuevo Estatut.


