Se celebró la festividad de San Crispín, en un ambiente distendido, los zapateros de la ciudad de Villena, compartieron una jornada donde reinó el buen ambiente.
Cerca de 500 personas, se congregaron el la pinada del Santuario donde intercambiaron opiniones sobre la situación zapatera.
Quizás tenía que haber venido más personas y alguna representación del gobierno municipal, apuntaron desde la organización.
El motivo principal de la celebración, era festejar a su patrón. Después del almuerzo popular, en la celebración de la eucaristía, el cura párroco del Santuario, predicó de la situación real que está afrontando el sector, hay que ser valientes y afrontar las dificultades, se tiene que mirar hacia delante.
Una vez finalizada la Santa Misa, se celebró un pasacalles con el Santo por las calles de la pedanía.


