El comercio tradicional pide ayudas y desea que se le incluya en los planes que llevan a cabo el Consell, la Diputación y los Ayuntamientos. Con Vicente y Francisco, de la entidad Corazón de Alicante, hablamos con el fin de saber de su situación. Según manifiestan, la jornada de tarde ha sido desoladora y los clientes no tienen costumbre de salir cuando está todo cerrado. Las pérdidas tanto de puestos de trabajo como económicas son cuantiosas.
Recalcan que hace falta un profundo análisis y que les tomen como un sector afectado derivado de la pandemia. Ofrecemos las declaraciones.


