La Generalitat de Catalunya ha abierto un expediente informativo a Playmobil por no etiquetar sus cajas de juguetes en catalán. La empresa, que tiene sede en Onil, podría enfrentarse a una sanción de hasta 100.000 euros. Playmobil considera que la ley catalana de consumo en la que se especifica la pretendida obligatoriedad en el etiquetaje no le afecta.
La apertura del expediente se inició con una denuncia presentada por la Plataforma per la Llengua tanto contra Playmobil como contra Lego, al considerar que se niegan a cumplir con la Ley 22/2010 del Código de Consumo de Catalunya. Esta ley obliga a que que ciertos productos, entre los cuáles están los juguetes, tengan la información y las instrucciones en catalán.


