Hoy tenemos el honor de conversar con Noemí Segura, maestra y escritora, quien, a pesar de haber enfrentado un diagnóstico de cáncer, ha encontrado en la escritura una poderosa herramienta para seguir adelante. Su lucha personal contra la enfermedad ha sido un viaje lleno de dificultades, pero también de determinación y esperanza.
En esta entrevista, Noemí nos comparte cómo la escritura le ha permitido mantener su fuerza y cómo su última obra, Lo difícil se consigue, lo imposible se intenta, refleja su experiencia y la de otros a través de la historia de Anna, una joven que vive con el Síndrome Kabuki.
Un refugio en la escritura
A lo largo de su trayectoria como escritora, Noemí Segura ha demostrado una enorme pasión por las letras, pero lo que muchos no saben es que, en los momentos más oscuros de su vida, fue la escritura la que la ayudó a mantener la esperanza. «Cuando recibí el diagnóstico de cáncer, me sentí perdida, pero la escritura fue como una tabla de salvación. Cada palabra, cada frase, era un pequeño paso hacia la recuperación de mi alma», cuenta Noemí con una mirada llena de emoción.
Aunque su tratamiento ha sido largo y desafiante, Segura nunca abandonó su pasión por la escritura, que ha sido su refugio durante los momentos más duros de su vida. «El cáncer no solo afecta al cuerpo, sino también a la mente y al espíritu. Escribir me ha permitido seguir adelante, encontrar una razón para no rendirme», explica la autora, quien asegura que su proceso de escritura le ha permitido transformar el dolor en algo positivo, un canal para su lucha interna.
Un libro inspirado en la superación
En su último libro, Lo difícil se consigue, lo imposible se intenta, Noemí Segura aborda una historia de superación personal que toca de cerca el alma. La protagonista, Anna, es una joven que padece el Síndrome Kabuki, una rara enfermedad genética que afecta su desarrollo físico y cognitivo. La historia de Anna es la de una persona que, a pesar de las dificultades, se niega a rendirse y lucha por alcanzar sus sueños.
Lo difícil se consigue, lo imposible se intenta no solo es una reflexión sobre la superación, sino también un mensaje de aliento para quienes enfrentan situaciones difíciles. La autora asegura que, al escribirlo, no solo quería compartir una historia de lucha, sino también ofrecer una visión optimista de la vida, sin importar los obstáculos que puedan surgir.
Un mensaje de esperanza y resiliencia
A pesar de que Noemí Segura aún continúa con su tratamiento, su actitud es una verdadera inspiración. «Lo más importante que he aprendido a lo largo de este proceso es que nunca debemos perder la esperanza. El camino es largo, pero cada paso que damos hacia adelante cuenta», afirma con una sonrisa que refleja su fortaleza y resiliencia.
La escritora también resalta la importancia de rodearse de personas que nos apoyen, y de no tener miedo de pedir ayuda cuando más se necesita.
Lo difícil se consigue, lo imposible se intenta ya está disponible para todos los lectores que deseen conocer la historia de Anna, una joven que, al igual que Noemí Segura, demuestra que la vida siempre tiene una razón para seguir adelante, por muy difíciles que sean las circunstancias.


