Los agentes intervinieron más de 400 plantas y una importante cantidad de droga ya procesada
La Guardia Civil ha desmantelado una plantación de marihuana tipo indoor instalada en una vivienda del término municipal de Aspe, en el marco de los dispositivos establecidos para la prevención y persecución del tráfico de drogas. La actuación se ha saldado con la intervención de la droga, del material utilizado para su cultivo y con la investigación del responsable del inmueble.
La investigación se inició a finales del pasado mes de noviembre, cuando agentes del Puesto Principal de la Guardia Civil de Aspe detectaron, durante una inspección exterior, indicios de reformas estructurales compatibles con las habitualmente empleadas en viviendas destinadas al cultivo ilegal de cannabis.
Durante la actuación, los agentes comprobaron la existencia de un enganche fraudulento a la red eléctrica, conectado directamente sin pasar por el contador. En el interior de la finca también se localizó un vehículo de alta gama y dos perros de raza potencialmente peligrosa, que presuntamente ejercían funciones de vigilancia del inmueble.
Ante las evidencias, los agentes se identificaron, saliendo al exterior un varón que manifestó residir en la vivienda en régimen de alquiler junto a su familia. Al ser preguntado por el fuerte olor a marihuana que emanaba del interior, reconoció que cultivaba cannabis como medio de subsistencia.
Tras autorizarse la entrada y registro, los agentes localizaron en la planta baja una zona habilitada como vivienda, mientras que la cocina había sido transformada en un invernadero, equipada con iluminación LED, ventiladores, humidificadores y un sistema de extracción de aire conectado a una ventana. En el interior de varios bidones se hallaron cogollos de marihuana secos y picadura de cannabis.
La planta superior de la vivienda se encontraba completamente destinada al cultivo. Las tres habitaciones albergaban plantas en avanzado estado de floración, con cogollos de gran tamaño y un sofisticado sistema de riego por goteo, climatización, ventilación e iluminación. Todas las ventanas estaban selladas con plástico opaco para evitar la salida de luz al exterior.
En total, la Guardia Civil intervino 449 plantas de marihuana, más de 12 kilogramos de cogollos, más de un kilogramo de picadura, así como numerosos efectos empleados para el cultivo de la droga.
El morador de la vivienda, un hombre de 34 años, ha sido investigado por un delito contra la salud pública por cultivo de marihuana y por un delito de defraudación de fluido eléctrico. Todas las diligencias y los efectos intervenidos han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción del partido judicial de Novelda.









