El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha puesto en valor la Denominación de Origen Protegida (DOP) Uva de Mesa Embolsada del Vinalopó, destacando su calidad, su carácter autóctono y su importancia estratégica para la economía y el empleo en la Comunitat Valenciana, donde genera alrededor de 11.000 puestos de trabajo.
Barrachina ha trasladado este mensaje durante una reunión de trabajo con el nuevo presidente del Consejo Regulador de la DOP, José Enrique Sánchez, y representantes del sector, en la que la Conselleria ha reiterado su respaldo a un cultivo tradicional de alto valor añadido. El conseller ha señalado que la Uva del Vinalopó “es patrimonio agrícola valenciano, una seña de identidad de excelencia y un pilar fundamental para fijar población y actividad económica en el Vinalopó Medio, especialmente en un contexto de mercado complicado”.
Uno de los principales asuntos abordados ha sido la problemática derivada de la normativa europea en materia de fitosanitarios. El sector se enfrenta a una reducción progresiva de materias activas autorizadas para el control de plagas y a límites máximos de residuos cada vez más estrictos, lo que incrementa los costes y dificulta la gestión del cultivo.
En este sentido, Barrachina ha apoyado la reivindicación del sector para que la Unión Europea armonice las autorizaciones fitosanitarias en el sur del Mediterráneo. “No se puede legislar de espaldas a la realidad climática. En el sur existe una mayor presión de plagas y resulta incoherente que productos autorizados en países como Alemania no puedan utilizarse automáticamente en España, donde son más necesarios”, ha afirmado, denunciando la falta de coordinación europea que penaliza a los agricultores mediterráneos.
Más apoyo a las figuras de calidad, los seguros y la sanidad vegetal
El conseller ha recordado que la Generalitat mantiene líneas específicas de apoyo a las figuras de calidad diferenciada, tanto para el funcionamiento de los consejos reguladores como para acciones de promoción. En el caso de la DOP Uva del Vinalopó, en 2025 ha recibido 98.838,14 euros, procedentes de fondos propios y de ayudas vinculadas al Plan Estratégico de la PAC (PEPAC), lo que supone un incremento acumulado del 49 % respecto a 2019.
Además, Barrachina ha destacado la inversión global de 1,7 millones de euros destinada a las DOP de la Comunitat Valenciana, subrayando su papel clave en el desarrollo económico y la sostenibilidad de las zonas rurales.
En un contexto marcado por la incertidumbre climática y de mercado, el conseller ha remarcado también el refuerzo de los seguros agrarios, con una dotación de 37 millones de euros en 2025, así como el esfuerzo en sanidad vegetal, que cuenta con un presupuesto de 39 millones de euros. A estas medidas se suma la inversión en investigación a través del IVIA, con 20 millones de euros, orientada a mejorar la prevención y el control de plagas y a reducir costes para los productores.
“El campo compite hoy en un entorno mucho más incierto, por el clima, por los costes y por el mercado. Por eso reforzamos tres palancas fundamentales para dar estabilidad: seguros agrarios, sanidad vegetal e investigación aplicada”, ha subrayado Barrachina.
Finalmente, el conseller ha mostrado la disposición de la Generalitat a seguir colaborando con el Consejo Regulador y los operadores del sector en iniciativas de modernización, promoción de la marca de certificación, mejora varietal e investigación aplicada, con el objetivo de aumentar la resiliencia y la competitividad de uno de los cultivos más emblemáticos del sur de la Comunitat Valenciana.




