La celebración de San Antón en Elda estuvo marcada este año por las inclemencias meteorológicas, que obligaron a modificar el desarrollo habitual de los actos previstos. La lluvia impidió que se encendiera la tradicional hoguera y que se realizara el recorrido completo de la imagen, aunque la organización optó por mantener el acto central para no suspender la festividad. De este modo, el santo fue sacado brevemente a la entrada de la ermita para encontrarse con los asistentes.
El programa comenzó con el traslado del carro desde Santa Ana hasta la ermita de San Antón, acompañado por música tradicional y danzas populares. Posteriormente se celebró la eucaristía, que pudo seguirse tanto en el interior como desde el exterior gracias a la instalación de pantallas, una medida necesaria también por las obras que afectan a la zona de acceso. La persistencia de la lluvia obligó a acortar la salida del santo, que fue protegido rápidamente para evitar daños.
Uno de los momentos que sí pudo llevarse a cabo fue la bendición de los panes y de los animales, un gesto muy arraigado entre los vecinos. A pesar del mal tiempo, numerosas personas acudieron con sus mascotas para cumplir con esta tradición, mostrando una vez más la importancia que tiene San Antón dentro de las fiestas locales.







