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ASAJA valora las lluvias en el campo alicantino: mejoran las previsiones del secano y ahorran riegos en los cítricos

ASAJA Alicante pone en valor las últimas lluvias caídas en el campo de la provincia durante los últimos días. Unas precipitaciones que favorecen especialmente a cultivos de secano como el almendro, el olivar y el cerezo, al igual que al cereal. A la vez que ahorran riegos a cultivos como los cítricos.

Cultivos de secano

Para el olivar, el agua de lluvia es extraordinariamente buena en este preciso momento del año, pues los árboles abandonan el reposo invernal para dar paso a los primeros botones florales, que pueden convertirse, en el mejor de los caos, en la flor que dará paso a la aceituna. “A finales de marzo o principios de abril, en las axilas de las hojas de las ramas nacidas el año anterior, comienzan a desarrollarse esos botones”.

 

El representante de este cultivo de ASAJA Alicante, Hugo Quintanilla remarca que, si hay recursos hídricos suficientes y no hace demasiado calor, estos tienen muchas opciones de convertirse en la flor que se abrirá a mediados de mayo, para su posterior cuajado que dará paso a la aceituna. Por tanto, se podría afirmar que estas lluvias mejoran las perspectivas de producción de la próxima campaña del olivar.

En concreto, la Foia de Castalla (Ibi, Onil, Castalla y Tibi), zona cerealista, ha alcanzado los 78,8 l/m2, agua que “viene estupendamente en la fase de enraizamiento de la planta del cereal”. Pepe de la Asunción, agricultor de la zona, se muestra positivo y confiesa que si llueve un poco más en abril “se cubrirán, más o menos, los gastos de la campaña”.

Del mismo modo, las lluvias de finales de invierno y comienzos de primavera (febrero-marzo) suelen ser bastante importantes para el cultivo del cerezo en Alicante, porque coinciden con fases clave del árbol: salida del reposo, hinchado de yemas y comienzo de la floración. El cultivo de uva de mesa agradece el agua caída ya que aporta humedad profunda al suelo tras el invierno y permite que las raíces tengan reserva para la brotación, ahorrando algún riego. Mejoran el desarrollo futuro de los racimos y reducen las necesidades de riego.

En cuanto al almendro, José Daniel Rodríguez, agricultor de la zona, están en la fase de floración por lo que no es muy bueno para el cuaje porque las humedades pueden llegar a producir hongos en el cultivo.

Para el desarrollo de una buena floración es necesario que en los próximos días haga sol y tiempo seco para que las abejas puedan polinizar. En definitiva, la totalidad de los cultivos de secano reciben de forma beneficiosa estas lluvias.

 


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