El Ayuntamiento de Villena rechaza el envío de residuos de la Vega Baja a su planta durante ocho años
El Pleno extraordinario del Ayuntamiento de Villena ha rechazado el convenio que planteaba el traslado de residuos procedentes de la Vega Baja a la planta de tratamiento del municipio durante un periodo de ocho años.
La propuesta, que contemplaba la llegada de hasta 48.600 toneladas anuales de residuos, ha sido aprobada con los votos de PSPV-PSOE y Verdes de Europa, mientras que los grupos del Partido Popular y VOX se han abstenido.
Desde el equipo de gobierno se advierte de que este incremento supondría un aumento del 65% en la carga de trabajo de la planta de VAERSA, lo que podría reducir de forma significativa su vida útil, pese a la reciente inversión de 14 millones de euros para su modernización.
El concejal de RSU y Limpieza, Sergio Palao, ha defendido que la decisión responde a una demanda ciudadana, asegurando que “no se trata de recibir más dinero, sino menos basura en Villena”.
Sin embargo, el Grupo Municipal Popular ha criticado la forma en la que se ha llevado el debate al pleno extraordinario, denunciando la falta de información previa, informes técnicos y jurídicos, así como la ausencia de diálogo con el resto de grupos.
El PP ha planteado incluso la necesidad de aplazar el acuerdo del Consorcio, al considerar que no se ha trabajado suficientemente la propuesta ni se han presentado alegaciones concretas que mejoren las condiciones para Villena.
Los populares defienden que el modelo ideal debe ser que cada territorio gestione sus propios residuos con sus propias infraestructuras, aunque reconocen que en la actualidad algunos consorcios no disponen de instalaciones suficientes y sus residuos ya se trasladan a otras zonas, entre ellas Villena.
En este sentido, recuerdan que el tratamiento de residuos procedentes de otras comarcas no es nuevo en la planta, y que en años anteriores ya se han gestionado toneladas bajo la presidencia del actual equipo de gobierno en el consorcio CREA.
El PP también cuestiona la urgencia del pleno extraordinario, al coincidir con la convocatoria de un pleno ordinario, y sostiene que el debate responde más a una estrategia política que a una búsqueda real de consenso.
Pese a su rechazo inicial, el Grupo Popular considera que, si el convenio sale adelante, debería abrirse una negociación para minimizar su impacto en Villena y maximizar las compensaciones económicas, que actualmente superan los 800.000 euros anuales y que podrían repercutir en una reducción de la tasa de basuras.
Entre sus propuestas, plantean reducir el plazo del convenio, aumentar las compensaciones, fijar límites de toneladas y reforzar el control sobre el tratamiento y destino final de los residuos.
Además, subrayan que la planta de VAERSA no implica el enterramiento de residuos, sino su separación y tratamiento, derivando el rechazo a otros vertederos, y señalan que las únicas toneladas que permanecerían en el municipio serían las vinculadas a las plantas fotovoltaicas instaladas en el entorno de la Sierra de Salinas.
Por último, el PP insiste en que esta medida debe ser transitoria y que la solución definitiva pasa por que cada consorcio disponga de sus propias infraestructuras de tratamiento.







