Un foro celebrado en Alicante ha puesto de relieve el momento de fortaleza y cohesión que vive el tejido empresarial de la provincia, destacando su papel como motor económico y como agente clave para afrontar los retos estructurales del territorio.
Durante el encuentro, representantes del ámbito económico y empresarial coincidieron en señalar que la colaboración entre empresas y entidades resulta fundamental para mejorar la competitividad, impulsar la productividad y reforzar el crecimiento de todos los sectores económicos y comarcas de la provincia.
El diputado provincial de Sectores Económicos, Carlos Pastor, subrayó el actual clima de unidad empresarial, asegurando que “beneficiará al conjunto de la sociedad”. En la misma línea, Ana Ponsoda, directora regional en Alicante de Banco Sabadell, destacó que la cultura empresarial y colaborativa “forma parte del ADN de esta tierra”.
Por su parte, César Quintanilla incidió en que la provincia atraviesa “una situación excepcional de coordinación y objetivos comunes”, lo que proyecta una imagen positiva tanto dentro como fuera del territorio. Además, defendió la importancia de contar con entidades que permitan fortalecer el tejido empresarial y llegar a cuestiones donde la Administración no alcanza.
El encuentro reunió a representantes de diferentes sectores económicos, quienes analizaron el valor del asociacionismo y la cooperación empresarial como herramientas para impulsar el desarrollo territorial y favorecer el crecimiento económico.
Entre los principales retos señalados durante el foro destacaron la necesidad de mejorar la formación, facilitar el acceso a la tecnología, impulsar la internacionalización y reforzar la imagen del empresariado ante la sociedad. También se puso el foco en problemas comunes como la falta de mano de obra, el incremento de costes y la necesidad de ganar presencia en los principales centros de decisión política y administrativa.
Asimismo, se destacó la importancia de la colaboración para que pequeñas y medianas empresas puedan acceder a nuevas oportunidades, profesionalizar sectores y aumentar su competitividad. En ámbitos más locales, se valoró especialmente la cercanía y la capacidad de respuesta ante las necesidades específicas de cada territorio.
Los participantes coincidieron en que el alto nivel de cooperación empresarial existente en la provincia representa una ventaja estratégica y una muestra de compromiso colectivo con el desarrollo económico y social de Alicante.







