Elda vivió este miércoles una de las noches más especiales del inicio de sus Fiestas de Moros y Cristianos con el pregón pronunciado por el actor eldense Samuel Romero, quien conmovió a los asistentes desde el Castillo de Embajadas con un discurso cercano, emotivo y profundamente ligado a la ciudad.
El acto comenzó con la tradicional rueda de prensa y continuó con el desfile desde la Casa de la Viuda de Rosas hasta la Plaza de la Constitución, en el que participaron abanderadas, capitanes y la banda Santa Cecilia, acompañados por cientos de festeros y vecinos que llenaron las calles en un ambiente de emoción y celebración.
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2ª PARTE:
3ª PARTE:
Ante una multitud congregada en la Plaza de la Constitución, Samuel Romero ofreció un pregón “desde el corazón”, en el que repasó su historia personal y su relación con las fiestas desde la década de los 80.
El actor confesó sentirse “privilegiado” por haber sido elegido pregonero y aseguró sentirse orgulloso de pertenecer a una ciudad “con tradiciones, con historia y con una forma única de vivir la fiesta”.
Durante su intervención recordó cómo recibió la llamada del presidente de la Junta Central de Comparsas. En un primer momento pensó que se trataba de una propuesta para presentar alguna gala o acto festero, pero la sorpresa llegó cuando le ofrecieron convertirse en pregonero de las fiestas.
Samuel Romero explicó que asumió el encargo con enorme respeto hacia el público y hacia unas fiestas que forman parte de su vida desde niño. Por ello, decidió construir un pregón muy personal, lleno de recuerdos, imágenes y experiencias compartidas por varias generaciones de eldenses.
A lo largo del discurso evocó escenas cotidianas de las fiestas, la música, el ambiente en las calles y las emociones vividas junto a familiares y amigos, logrando que muchos asistentes se sintieran reflejados en sus palabras.
Lejos de un tono solemne, el actor apostó por un pregón fresco, ágil y cargado de sentimiento, mezclando emoción, nostalgia y humor en una intervención muy aplaudida por el público.
Tras el pregón, un espectáculo pirotécnico iluminó el cielo de Elda y marcó oficialmente el inicio de unas nuevas Fiestas de Moros y Cristianos que ya llenan la ciudad de música, tradición y emoción.







