Utilizó el método del falso gestor bancario y mediante una llamada telefónica se hizo pasar por un empleado bancario haciéndole creer a la víctima que había detectado una transferencia irregular en su cuenta del banco.
La víctima facilitó sus claves de acceso a su cuenta bancaria considerando legítima dicha operativa para proteger su dinero.
Agentes de la Policía Nacional han detenido en la localidad de Alicante a un varón, de 19 años de edad, como presunto autor de un delito de estafa por un importe de 30.000 euros tras hacerse pasar por un gestor de una entidad bancaria.
La investigación tuvo su inicio tras la denuncia de una estafa cometida a través del modus operandi del falso gestor bancario. La víctima denunció los hechos ante la policía tras recibir una notificación de su banco que le advertía de una transferencia de 15.000 euros, aportando además un número de teléfono para poder contactar.
Ante la duda, la víctima llamó a dicho número de teléfono respondiendo quien decía ser un empleado de su entidad bancaria manifestándole que había detectado una transferencia irregular en su cuenta y que para resolver la incidencia tenía que facilitarle las claves de acceso a su cuenta bancaria.
Con el fin de proteger su dinero, la víctima accedió a darle sus claves y una vez finalizada la llamada telefónica observó en su cuenta una transferencia por valor de 30.000 euros a una cuenta bancaria desconocida, percatándose en ese instante de haber sido víctima de una estafa.
Los investigadores llevaron a cabo diversas gestiones para identificar al titular de la cuenta bancaria beneficiaria del dinero consiguiendo identificar a un varón el cual tras ser localizado fue detenido por su presunta participación en un delito de estafa.
Tras la práctica de las diligencias policiales, las actuaciones fueron remitidas al Juzgado de Instrucción en funciones de Guardia de Alicante.
Método del falso gestor bancario
El método conocido como “falso gestor bancario” es una modalidad delictiva que consiste en suplantar la identidad de empleados de entidades bancarias por parte de ciberdelincuentes, quienes contactan con las víctimas –generalmente por teléfono, SMS o correo electrónico- simulando una incidencia de seguridad o un movimiento sospechoso en sus cuentas.
Tras ganarse su confianza y, mediante engaño y apelando a una supuesta urgencia, consiguen que faciliten sus credenciales bancarias, códigos de verificación o autoricen operaciones fraudulentas, ocasionando un perjuicio económico directo a las víctimas.







