Elda, Petrer, Sax, Biar, Novelda, Monóvar o Aspe recibirán ayudas para mejorar caminos forestales, cortafuegos e infraestructuras de extinción
La Diputación de Alicante ha destinado una nueva inversión de más de dos millones de euros para reforzar la prevención de incendios forestales en toda la provincia, una iniciativa de la que se beneficiarán 16 municipios del Alto y Medio Vinalopó mediante actuaciones encaminadas a mejorar la protección de sus espacios naturales.
Las ayudas permitirán ejecutar trabajos de mantenimiento de pistas forestales y senderos, conservación de cortafuegos, reparación de depósitos de agua y otras infraestructuras utilizadas por los servicios de extinción, además de labores de limpieza forestal, desbroce y gestión de la vegetación para reducir la carga combustible de los montes.
En la comarca recibirán financiación Aspe, Biar, Cañada, Elda, El Camp de Mirra, El Fondó de les Neus, El Pinós, Hondón de los Frailes, Monforte del Cid, Monóvar, Novelda, Petrer, Salinas, Sax, Crevillent y Elche.
Seis municipios actualizarán sus planes de prevención
La convocatoria provincial también contempla una línea específica para la elaboración y revisión de los Planes Locales de Prevención de Incendios Forestales, documentos que establecen la planificación de las actuaciones preventivas de cada municipio.
En esta línea han resultado beneficiarios Beneixama, Biar, Cañada, El Camp de Mirra, Petrer y Salinas, que podrán actualizar sus planes para adaptarlos a las nuevas necesidades del territorio y a la evolución del riesgo de incendios.
Un verano marcado por la prevención
La diputada de Medio Ambiente, Magdalena Martínez, ha subrayado que invertir en prevención supone proteger tanto el patrimonio natural como la seguridad de los vecinos, especialmente en una provincia donde los episodios de altas temperaturas y sequía elevan el riesgo durante los meses estivales.
Con estas ayudas, los ayuntamientos podrán mantener en mejores condiciones la red de caminos forestales para facilitar el acceso de los medios de emergencia, conservar las franjas de protección y mejorar infraestructuras esenciales como depósitos de agua o puntos de vigilancia.
La inversión supone un nuevo impulso para la gestión forestal del Alto y Medio Vinalopó, donde la coordinación entre administraciones resulta clave para minimizar el impacto de los incendios y preservar uno de los principales valores ambientales de la comarca.







